principal | regresar
inicio
Partido
Documentos
Publicaciones
OpiniOn
Lombardo
Noticias
Eventos
Juventud

Contacto
Enlaces

Regresa
 


EL DE OAXACA ES PARTE MUY IMPORTANTE DEL GRAN CONFLICTO NACIONAL

POR CUAUHTEMOC AMEZCUA

Martires del puebloEl país entero está inmerso en un gran conflicto de difícil solución. Su epicentro no se encuentra en el fraude electoral del que fuera víctima principal el candidato Andrés Manuel López Obrador, de la Coalición por el Bien de Todos; éste ha sido sólo un componente más, y no el de mayor profundidad, por cierto, aunque sí es un elemento significativo.

La crisis que se da en Oaxaca y que ha alcanzado tonos muy agudos es parte muy importante del gran conflicto nacional, aunque tiene ingredientes particulares. El detonador de la confrontación en Oaxaca lo fueron las demandas justas de los maestros agrupados en la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación. Creció por su propia dinámica, sobre todo por el enorme apoyo popular que recibió luego de que el gobierno estatal recurriera a la represión para tratar de destruirlo. A partir de entonces se convirtió en un movimiento de masas muy amplio y con gran fuerza. El gobernador Ulises Ruiz Ortiz trató de arrastrar al gobierno federal a reprimir; para ello solicitó de manera insistente la participación de la Policía Federal Preventiva, PFP; pero el de Fox, en vísperas del 2 de julio, no quiso cargar con el costo electoral, a la vista del desprestigio mayúsculo que ya se le acumulaba luego de sus actos brutales contra los obreros mineros y metalúrgicos en Lázaro Cárdenas, Michoacán, y contra el Frente Popular en Defensa de la Tierra, en Atenco. Por esa razón de estricto oportunismo electoral fue que dejó sola a la administración estatal.

Ulises Ruiz Ortiz es todo un personaje de la picaresca política. Desde el punto de vista ideológico fundamental de hoy, debe ubicársele en la derecha, supuesto que jamás ha tomado distancia del neoliberalismo y sus políticas macroeconómicas al servicio del gran capital, sobre todo el transnacional; es decir, está al servicio del imperialismo. Desde el punto de vista de la democracia, no la respeta ni en su esencia ni en su forma; es decir, ni sus actos de gobierno ni sus compromisos públicos se vinculan con el mejoramiento económico y social del pueblo ni con el respeto a las demandas de las mayorías: es un enemigo de la democracia. Desde el punto de vista de su estilo de gobierno, es un personaje represivo y violento, que persigue de manera encarnizada a todo aquél que disiente de sus actos o asume alguna posición crítica; como buen cacique a la vieja usanza, exige sumisión a todo mundo. En síntesis, se trata de un político que reúne los peores vicios del pasado antidemocrático y, a la vez, los aspectos más negativos del “modernismo” neoliberal. Por todo eso es que la demanda de su salida del gobierno de la entidad pasó a ser la primera exigencia ya no sólo de los maestros de la sección 22 –por encima de sus justas demandas iniciales-, sino del amplio movimiento popular que se agrupa en torno a la Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca. A lo anterior hay que agregar que, siendo un individuo vengativo, si no saliera y, en vez de eso, lograra recuperar el control de la situación, entonces ejercería represalias terribles contra todos los que participaron en el movimiento.

En el fondo, los problemas de Oaxaca tienen el mismo sustento de los que se dan en todo el país y que afectan a la clase trabajadora y a todas las capas populares de la población. Veinticinco años de políticas neoliberales han traído consigo un retroceso en todos los órdenes, en lo económico, en lo político y en lo social. La nación va dejando de serlo, cada vez más, para convertirse en una colonia, a la que se ha despojado –y se sigue despojando cada vez más- no sólo de su autonomía económica, sino también de su autonomía política. La precaria e insuficiente vida democrática a la que se había llegado, luego de luchas seculares, ha desaparecido, suplantada por una democracia puramente procedimental, en la que, si acaso, se respetan las formas, pero jamás el contenido; y ahora ya ni siquiera las formas, según se desprende del reciente fraude contra López Obrador. El nivel de vida del pueblo se abate cada vez más. Millones de mexicanos son expulsados del país hacia Estados Unidos, en busca del empleo indispensable para subsistir, que aquí cada vez menos se encuentra. Las fuentes de riqueza que los mexicanos habían tomado en sus manos por la vía de las nacionalizaciones, como fruto de la obra constructiva de la Revolución Mexicana, se han ido privatizando y transfiriendo, por tanto, a las manos de capitalistas locales y, las más de las veces, transnacionales. Los derechos de los trabajadores, los que todavía quedan se cancelan día a día. El Poder Público, lejos de cumplir con el papel que le asigna la Constitución de la República, de tutelar los derechos de los trabajadores y los campesinos, actúa en contubernio con los patrones más poderosos y se subordina a los intereses del capital financiero y corporativo internacional. Y ésta es una conducta general, en la que incurren los gobiernos emanados del PAN, los más entusiastas, sin duda, pero también los que surgen del PRI, como el de Ulises, y un buen número de los que surgen del PRD.

Éste es el verdadero fondo del conflicto de Oaxaca y no otro, de carácter coyuntural. Es la razón que moviliza a los trabajadores de la educación de la sección 22 y al pueblo en masa. Pero es la misma razón de fondo que moviliza, con concreciones específicas, a los obreros mineros y metalúrgicos de todo el país; a las fuerzas diversas que conforman la Promotora por la Unidad Nacional contra el Neoliberalismo; a las que actúan en el Frente Sindical, Campesino, Social y Popular; al amplio conjunto de agrupaciones diversas e individuos que se mueven alrededor de la Otra campaña. Veinticinco años de neoliberalismo y la creciente dependencia de México con respecto del imperialismo que conllevan, he allí la causa de la efervescencia popular, que no cesará, por tanto, con soluciones menores, en tanto no se resuelva su causa esencial.

Ciudad de México, a 8 de agosto de 2006.

 

TEORIA Y PRACTICA
Organo teórico del Comité Central del PPS de México.

LOMBARDO
Dirigente de la clase obrera por la liberación nacional y de progreso de los pueblos.
   
   

REGRESA | INICIO | PARTIDO | DOCUMENTOS | PUBLICACIONES | OPINION | LOMBARDO NOTICIAS | EVENTOS | CONTACTO | ENLACES | JUVENTUD

ppsm@ppsdemexico.org

www.ppsdemexico.org

Partido Popular Socialista de México
Tel. (55) 5672-2057; Tel. y Fax.(55) 5609-1896
Copyright © 2003 - PPS de México.