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Enero 10 de 2003
Una peligrosa situación en la que la soberanía de
nuestra nación y la seguridad de nuestro Estado están
siendo conculcados gravemente predomina hoy en la Península
de Corea debido a la política de Estados Unidos de empecinada
hostilidad hacia la República Democrática Popular
de Corea (RDPC).
EEUU instigó a la Agencia
Internacional de Energía Atómica (IAEA) para que expidiera
el 6 de enero pasado otra "resolución" contra la
RDPC, luego de la similar que había adoptado el 29 de noviembre
de 2002.
Bajo la manipulación de
EEUU, en estas "resoluciones" la IAEA ha tildado a la
RDPC de "criminal" y ha exigido que inmediatamente deseche
de manera verificable lo que Estados Unidos ha llamado "programa
nuclear", haciendo caso omiso de la verdadera naturaleza de
la cuestión nuclear -un resultado de la política de
hostilidad norteamericana hacia la RDPC-- y de su status único
dentro del cual la RDPC promulgó la suspensión de
efectuar su retiro del Tratado de No Proliferación de Armas
Nucleares (NPT).
Después de la adopción
de la última "resolución", el director general
de la IAEA emitió el ultimátum de que la Agencia llevaría
este tema al Consejo de Seguridad de la ONU, con el fin de que se
apliquen sanciones a la RDPC si ella no implementa dicha "resolución"
en pocas semanas.
Esto demuestra claramente que la
IAEA sigue siendo todavía lacaya y vocera de los Estados
Unidos y que el NPT está siendo utilizado como un instrumento
para llevar a cabo la política de hostilidad de EEUU hacia
la RDPC, con el objetivo de desarmarla y destruir su sistema político
por la fuerza.
Se debe hacer especial mención
sobre el hecho de que la IAEA en su última "resolución"
ha guardado silencio respecto a que EEUU ha violado groseramente
el NPT y el Acuerdo Básico entre EEUU y la RDPC, pero acucia
a la RDPC, la víctima, a que acepte incondicionalmente las
exigencias de EEUU de desarmarse y perder su derecho a la legítima
defensa. La agencia fue felicitada por los EEUU por "decir
todo lo que EEUU quería". Esto revela fehacientemente
la falsedad y la hipocresía del rótulo de imparcialidad
que la IAEA ostenta.
El gobierno de la República
Democrática Popular de Corea rechaza categóricamente
y denuncia esta "resolución" de la IAEA, considerándola
como una grave intromisión en la soberanía y la dignidad
de la nación.
No es ningún otro sino EEUU
el que rompe la paz y la seguridad de la Península de Corea
y lleva la situación a una etapa extremadamente peligrosa.
Luego del inicio de la administración
Bush, EEUU incluyó a la RDPC en la lista de los países
que hacen parte de un "eje del mal" --adoptando ese alistamiento
como una política nacional para oponerse a su sistema político--
y la seleccionó como un blanco del ataque nuclear preventivo,
declarando así abiertamente una guerra nuclear.
Violando sistemáticamente
el Acuerdo Básico RDPC-EEUU de 1994, Estados Unidos levantó
otra "sospecha nuclear" e interrumpió el suministro
de petróleo pesado, con lo que redujo ese documento a letra
muerta. Además, EEUU ha respondido a las sinceras propuestas
de la RDPC sobre la conclusión de un tratado de no agresión
entre las dos naciones y a sus esfuerzos pacientes en pro de negociaciones,
con amenazas tales como "bloqueo" y "represalias
militares", y con la tan arrogante actitud de bravuconear que
podría entablar conversaciones pero que las negociaciones
son imposibles.
EEUU fue tan lejos en su tarea
de instigar a la AIEA a que internacionalizara sus gestiones con
el fin de censurar a la RDPC, llevando a la práctica su declaración
de guerra. Esto ha eliminado la última posibilidad de resolver
la cuestión nuclear de la Península de Corea de manera
pacífica y justa.
Fue en razón de semejantes
maniobras de guerra nuclear contra la RPDC por parte de EEUU y de
la parcialidad de la AIEA, que la República Democrática
Popular de Corea se vio obligada a declarar su retiro del NPT en
el mes de marzo de 1993, creándose una delicada situación
en la Península de Corea.
Ya que una vez más es evidente
que EEUU busca persistentemente destruir a cualquier costo a la
República Democrática Popular de Corea y que la IAEA
es utilizada como un instrumento para ejecutar la política
de hostilidad de EEUU contra la RDPC, no podemos permanecer vinculados
por más tiempo al NPT, permitiendo que sean quebrantadas
la seguridad y la dignidad de nuestra nación.
Teniendo en cuenta la gravísima
situación en la cual los supremos intereses de nuestro Estado
están seriamente amenazados, el gobierno de la RDPC ha adoptado
las siguientes decisiones para proteger la soberanía del
país y la nación y sus derechos a la existencia y
la dignidad:
En primer lugar, el gobierno de
la RDPC declara que pone en ejecución automática e
inmediatamente su retiro de la NPT, sobre el cual "anunció
unilateralmente una moratoria tan larga como considere que sea necesaria"
según los términos de la declaración conjunta
de la RDPC y EEUU de junio 11 de 1993, ahora que EEUU ha abandonado
unilateralmente sus compromisos de detener la amenaza nuclear y
de renunciar a la hostilidad contra la RPDC de acuerdo con los términos
de la misma declaración.
En segundo lugar, declara que el
retiro la RDPC del NPT es un acto absolutamente libre de la fuerza
vinculante que poseen las salvaguardias acordadas con la IAEA bajo
su artículo 3. El retiro del NPT es una medida de legítima
defensa tomada contra las maniobras de EEUU destinadas a destruir
a la RPDC y contra la conducta irrazonable de la IAEA obedeciendo
a los EEUU.
Aunque nos retiramos del NPT, no
tenemos la intención de producir armas nucleares y nuestra
actividad nuclear en esta etapa se circunscribirá a propósitos
pacíficos, tales como la producción de energía
eléctrica.
Si EEUU desiste de su política
de hostilidad dirigida a destruir a la RDPC y cesa en su amenaza
nuclear contra la República Democrática Popular de
Corea, ésta podría probar que no está desarrollando
ninguna arma nuclear a través de una verificación
separada entre la RDPC y EEUU.
Estados Unidos y la IAEA no podrán
nunca evadir sus responsabilidades por forzar a la RDPC a retirarse
del NPT, debido a que ignoraron los últimos esfuerzos de
la República Democrática Popular de Corea en busca
de un acuerdo pacífico sobre la cuestión nuclear mediante
negociaciones.
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