| Las
FARC-EP saludan al pueblo colombiano con motivo del nuevo año
2003 y de la finalización de 2002 que deja una gran carga
de frustraciones para nuestro pueblo porque el gobierno de Álvaro
Uribe representa los intereses del latifundismo ganadero, de los
grandes grupos económicos nacionales, del capital financiero
internacional liderado por el FMI y de la Organización mundial
de Comercio para beneficio de la estrategia intervencionista de
los EE.UU de Norte América y por ello, todas sus decisiones
lesionan los intereses populares.
El
régimen político del país en cabeza de Uribe
Vélez, progresivamente se manifiesta como una dictadura civil
que borra las fronteras entre los diferentes poderes del Estado
apoyada en la Conmoción Interior, en una fiscalía
al servicio abierto de la estrategia paramilitar, en un parlamento
sometido bajo el garrote de la revocatoria al igual que en una rama
jurisdiccional ya amenazada con una reforma judicial, en unos medios
de comunicación defensores de la causa uribista y en una
fuerza pública desbocada por los ríos de dinero que
manejan para la sangrienta cacería de brujas emprendida desde
el 7 de agosto pasado y de la que es victima principal la población
civil popular.
Tras
el aparatoso despliegue militar, los empalagosos elogios de los
medios al presidente y la aristocrática arrogancia del ministro
del Interior, va quedando claro lo siguiente:
1.
Las medidas económicas de este Gobierno como la reforma tributaria,
la reforma laboral y el régimen de pensiones, afectan principalmente
a los sectores medios y pobres del país porque así
lo exige el Fondo Monetario Internacional. Los grandes financieros
colombianos y las trasnacionales tendrán aseguradas sus ganancias
porque el neoliberalismo continúa siendo la carta de navegación
del Estado y el ingreso al ALCA, su estrategia.
La
minoría gobernante aumenta sin medida la deuda pública
interna y externa para incrementar el gasto de guerra y para pagar
los favores a la clase politiquera a través de la corrupción
administrativa, debiendo cancelar el Estado el próximo año
como pago por el servicio de la deuda $ 25.4 billones o sea el 37.8
% del presupuesto nacional, mientras descarga sobre el pueblo todo
el peso de la crisis y lo asfixia con nuevos impuestos.
2.
La injerencia imperial del Gobierno de los Estados Unidos Norte
América en Colombia es cada vez mayor. Los dólares
"de ayuda" y la maquinaria de guerra regalada seguirán
aumentando, en tanto sus órdenes continúen siendo
acatadas por este gobierno arrodillado e indigno del que los gringos
conocen su pasado mafioso, pese a lo cual cultivan con él
estrechas relaciones en contravía de su propia política
de no dialogar con personajes ligados a las mafias, precisamente
para poderlo manipular.
3.
La economía agraria continuará hundiéndose,
más ahora que Estados Unidos prohibió la elevación
de nuestros aranceles aduaneros. Hommes, Echeverri Correa y los
ministros Botero y Junguito son garantía del continuismo
neoliberal desarrollado en Colombia desde la presidencia de César
Gaviria.
4.
El referendo aprobado, es esencialmente un catálogo de la
pequeña mecánica política que pretende legitimar
la dictadura e impedir el surgimiento de nuevas alternativas políticas
cuando la situación del país reclama la dimensión
de una Asamblea Constituyente que nos unifique a los colombianos.
5.
La estrategia paramilitar del Estado sigue adelante llevando el
terror a los sectores que luchan por mejores condiciones de vida.
Este gobierno como sus antecesores, continúa desarrollándola
con la reglamentación de las zonas de guerra, la red de sapos
encapuchados, los soldados campesinos o nuevas Convivir y abriendo
las puertas de la nueva institucionalidad al sicariato paramilitar
facilitándole los clubes del Norte de Bogotá para
sus reuniones con jefes políticos y empresariales sin que
ninguna autoridad los incomode.
6.
El desespero estatal por integrar más sectores de la población
civil a la confrontación ofreciendo dinero estimula al sicariato,
alienta al mercenarismo y fomenta el fraccionamiento de una sociedad
que ve ahondar sus abismos alrededor del enriquecimiento fácil
aunque sea lícito. La moral del "todo hombre tiene su
precio" edifica la ética de la insolidaridad y la traición.
7.
El desempleo, las altas y crecientes tarifas de los servicios públicos,
la liquidación persistente del sistema nacional de salud,
la contracción de la propiedad agraria y el elevado costo
de la vida, lanzaron a nuevos sectores sociales del país
a la pobreza absoluta. Los anunciados planes oficiales por oligárquicos,
no van a impedir el desastre ya sucedido en países hermanos
de América Latina.
8.
La elección como presidente del señor Uribe Vélez
es resultado de una campaña violenta de intimidación
y chantaje paramilitar, de trampas y sobornos, de manipulación
de las urnas por parte de los jurados y testigos, de dinero mafioso
que corrió a ríos por diferentes zonas del país,
pese a lo cual, sólo alcanzó el 25% del potencial
electoral, con una abstención general del 56% siendo por
tanto un gobierno de minorías y en consecuencia ilegítimo.
Pero
la ilegitimidad de este Régimen uribista lo refuerza su propio
ejercicio del poder puesto al servicio de los odios, la retaliación
y la guerra; incapaz de dar pasos ciertos a favor de la reconciliación;
hacedor cotidiano de nuevos espacios de confrontación fratricida
que se obsesiona por empujar a más sectores a la hoguera
de esta vorágine sangrienta; incapaz de exponer una estrategia
de paz seria, creíble, posible; que ha dado la espalda a
los prisioneros de guerra del propio Estado abandonándolos
a su suerte y le miente a sus familiares; que alienta la farsa de
un proceso de diálogos con el paramilitarismo, su hijo bastardo,
al que amamanta, instruye, financia y protege, buscando avanzar
en la conformación de su propio partido fascista.
Refuerza
su ilegitimidad un régimen que olímpicamente delega
en el secretario general de la ONU los acercamientos para la búsqueda
de la paz con las FARC-EP, cuando todos sabemos que la voluntad
y la decisión de alcanzar la paz por las vías del
diálogo son indelegables y que la contribución de
la comunidad internacional debe ser fruto de los acuerdos y no de
la imposición.
Uribe
acrecienta su ilegitimidad con su humillante y permanente asentimiento
a las órdenes coloniales de los altos funcionarios del Pentágono
y del Departamento de Estado gringo.
9.
La salida a la grave crisis que sufre Colombia reclama un contenido
profundamente anti-oligárquico y es por ello que estamos
convocando a los sectores sociales, fuerzas, movimientos y colombianos
opuestos al fascismo de Uribe Vélez, a la conformación
de un Gobierno Democrático y anti-neoliberal, que con un
programa de paz se constituya en poder alterno para conducir al
país por los caminos de la esperanza, la soberanía
y la justicia social.
Este
nuevo gobierno, estará integrado por 12 colombianos representantes
de todas las regiones del país y todos los sectores que se
identifiquen con la Plataforma de 10 puntos para una nueva Colombia
y que en principio adelantará su actividad clandestina mientras
logra la fuerza para desarrollarla de cara a todo el país.
Convocamos
al pueblo en el año 2003 a incrementar sus movilizaciones
por democracia y mejores condiciones de vida, a organizarse abierta
o clandestinamente para enfrentar al fascismo uribista. Convocamos
a fortalecer el Movimiento Bolivariano por la Nueva Colombia y a
construir el Nuevo Gobierno que defienda la Soberanía Nacional,
legisle buscando el bienestar de las mayorías y reconcilie
la familia colombiana teniendo como soporte la justicia social porque
el destino de nuestra patria no puede ser la guerra civil a que
nos lleva el Régimen de Uribe Vélez.
Secretariado
del Estado Mayor Central.
FARC-EP montañas de Colombia, diciembre 23 de 2002.
(1) Saludo de fin de año
de las FARC-EP. |