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I.-
Introducción.
Los
días 23, 24 y 25 de noviembre de 1999, se realizó
en la ciudad de Panamá la Conferencia Anfictiónica
Bolivariana de América Latina y el Caribe, con la presencia
de 10 países de la región. Posteriormente los días
20 y 21 de marzo de 2000, en la Ciudad de México se realizaron
los trabajos de la Primera Conferencia Mexicana Juarista-Bolivariana,
con representantes de 13 entidades del país, de las más
variadas ocupaciones, desde académicos, militantes políticos
y luchadores sociales, los cuales aprobaron la construcción
y desarrollo del Movimiento Mexicano Juarista-Bolivariano, por la
Defensa de la Soberanía y la Unidad de los Pueblos de América
Latina y el Caribe.
En
el Movimiento Mexicano Juarista-Bolivariano, que tiene un carácter
plural y una gran amplitud, participan ciudadanos sin militancia
política partidista y, asimismo, militantes de varios partidos
políticos de carácter progresista, democrático,
antiimperialista y antineoliberal. Y participan también,
con convicción, miembros del Partido Popular Socialista,
para quienes el surgimiento de este movimiento significa el compromiso
de tomar las banderas de la lucha que en los momentos álgidos
de la historia moderna de América Latina y el Caribe enarboló
Vicente Lombardo Toledano.
El
movimiento para retomar los ideales unitarios de Simón Bolívar,
del Congreso Anfictiónico Bolivariano tiene enorme importancia
y un sólido basamento.
II.-
Los pueblos latinoamericanos y del Caribe,
constituimos una unidad histórica y cultural.
Nuestros
pueblos, desde el Río Bravo hasta la Patagonia, constituyen
una comunidad histórica, étnica, sociológica
y económica. Nuestras naciones son fruto del coloniaje español,
portugués, francés, holandés e inglés.
Nuestros pueblos aborígenes fueron sometidos violentamente
y algunos de ellos exterminados. En todas nuestras naciones recibimos
la sangre negra apenas iniciada la conquista y subsiste al lado
de la indígena, la mestiza y europea y se sigue mezclando.
En la mayor parte de nuestros países se llevó a cabo
una lucha de liberación contra el colonialismo de distinto
signo y en diferentes momentos y aún la seguimos librando.
El
proceso de colonialismo europeo para apoderarse de las tierras americanas,
tardó no más de 30 años. Y no sólo España
fue atraída por el nuevo continente: Francia, Inglaterra,
Holanda y Portugal, también, apenas se conoció el
descubrimiento de Colón, a partir del mismo siglo XV. Y se
prolongó hasta el primer cuarto del siglo XVI, como parte
del proceso de germinación del capitalismo. La raza negra
fue traída a América como medio de producción
por los portugueses antes de que finalizara el siglo XV ya que les
era imposible a los conquistadores someter a los indígenas.
Nuestra
lucha por la independencia de nuestras naciones, se prolongó
en su mayor parte por más de cien años y aún
perdura. Haití fue el primero en independizarse de los franceses
en 1804; Cuba fue la penúltima en 1900, Puerto Rico aún
no logra independizarse de Estados Unidos. Sin embargo, aun antes
de iniciarse las luchas por nuestra independencia, los ingleses
pretendieron apoderarse de tierras americanas, aprovechando el enfrentamiento
entre España e Inglaterra. Argentina tuvo que resistir una
invasión inglesa antes de 1810.
Más
adelante, en la medida que España se retiraba de sus dominios,
y conquistábamos nuestra independencia, el águila
norteamericana se apoderaba de tierras, como en México. En
los demás territorios, en la mayoría, invertía
sus capitales en la compra de tierras a precios irrisorios, para
asegurarse la obtención de café, cacao, tabaco, azúcar
y minerales.
En
el caso de México, lograron arrebatarnos más de la
mitad de nuestro territorio de la manera más cínica,
apenas un cuarto de siglo después de haber declarado nuestra
independencia.
Estos
últimos hechos muestran claramente la esencia de la Doctrina
Monroe, concebida por Jefferson desde el siglo XVIII, pero aplicada
en toda su magnitud por el mencionado primero, "América
para los Americanos", no en el sentido de la defensa de toda
América, sino sólo de los intereses de Estados Unidos,
como se ha comprobado reiteradamente hasta nuestros días.
Este
conjunto de rasgos comunes entre los pueblos de América Latina
y el Caribe, nos han hermanado. Así lo valoraron nuestros
grandes próceres del siglo pasado y los nuevos adalides de
este siglo.
Dos
grandes próceres no sólo de sus pueblos sino de toda
Latinoamérica destacaron en ese siglo de luchas liberadoras:
Simón Bolívar y Benito Juárez.
Bolívar
después de haber liberado al mayor número de países
sudamericanos, sumados a los que había liberado San Martín
en el Cono Sur, tras más de 15 años de luchas armadas
y después de haber acercado entre sí varias naciones
sudamericanas en el esfuerzo unificador de "La Gran Colombia",
convocó al "Congreso de Panamá", al cual
asistieron representantes de México, Perú, Colombia
y Centroamérica, lo cual constituye sin duda el primer gran
esfuerzo unificador de nuestras naciones y muestra por encima de
cualquier consideración, la profunda comprensión que
tenía Bolívar acerca de la unidad que constituimos
los pueblos latinoamericanos y del Caribe. Pues sus pasos los dirigió
también hacia Haití y la Dominicana. El primero de
ellos donde recibió ayuda para continuar su lucha, siguiendo
el gobierno de aquel país, la tradición iniciada por
L'Oberture, héroe liberador de Haití.
Y
Benito Juárez, indígena de raza pura, quien supo elevarse
por sobre sus coterráneos en inteligencia, sabiduría,
autoridad moral, firmeza y claridad de metas, como representante
de los mexicanos, de todas las razas y de las clases medias mexicanas,
para conducir exitosamente la lucha, primero contra la reacción
interior y luego contra ésta y el invasor francés,
los cuales soñaban con restaurar el orden europeo en México.
Y que no obstante ejercer su investidura de Presidente de la República,
en momentos, desde una carreta que huía del cerco enemigo,
logró gobernar sus ejércitos, hacia la victoria y
la consecuente derrota de la intervención de la potencia
militar y económicamente más poderosa de su tiempo.
Así quedaron frenadas las ansias de dominio de Napoleón
el Pequeño, en América Latina. Por eso Juárez
fue declarado con justicia, "Benemérito de las Américas".
III.-
Trascendencia de la Revolución Mexicana.
El
primer acontecimiento trascendente de este siglo, para la historia
y el presente de nuestros pueblos fue la Revolución Mexicana,
tanto en su etapa de lucha armada de 1910-1917 como en la posterior
etapa constructiva.
Después
de las luchas libradas por los pueblos latinoamericanos y caribeños
en pos de su independencia, sólo México tuvo que seguir
batallando por mantener su libertad. Primero contra Estados Unidos
que nos arrebataron más de la mitad del país en 1848
y luego contra la intervención francesa, la cual culminó
con el fusilamiento de Maximiliano de Habsburgo y los traidores
mexicanos, en el Cerro de las Campanas.
Estas
epopeyas foguearon a nuestro pueblo y crearon una conciencia patriótica,
pero desafortunadamente no pudieron acabar con las oligarquías,
los cacicazgos y la tiranía. Fue necesario un tercer gran
movimiento revolucionario para sentar las bases que nos conduzcan
al cumplimiento de la justicia social. Fue la Revolución
Mexicana, iniciada con las luchas armadas de 1910.
La
Revolución Mexicana, fue el primer gran acontecimiento histórico
del siglo XX a escala mundial. Su carácter, fue el de un
gran movimiento democrático burgués. Sus actores fueron
las capas más avanzadas de la pequeña y mediana burguesía
y fundamentalmente las grandes masas de campesinos y obreros.
Por
eso los objetivos revolucionarios fueron en su conjunto, acabar
con la explotación y saqueo de los extranjeros; contra los
abusos criminales de los caciques en el campo; por el derecho a
la tierra, por los derechos obreros, contra la explotación
material y espiritual del pueblo, por la soberanía de la
Nación.
Fue
el único movimiento de este carácter en Latinoamérica.
Su más importante consecuencia histórica fue el haber
desplazado a las clases oligárquicas del poder y el haber
iniciado la distribución justa de la riqueza y los beneficios
de la cultura y el progreso.
Pero este acontecimiento, no tuvo eco en el resto de Latinoamérica
y el Caribe. Allá quedaron vivas las clases explotadoras
locales, aliadas con los extranjeros asentados en sus países
desde el siglo anterior.
Este
proceso, explica porqué en el resto de América Latina
y El Caribe, a excepción de México, han proseguido
las luchas de carácter revolucionario contra las dictaduras
civiles y militares y contra la intervención directa o disfrazada
política y militar de Estados Unidos; principalmente Guatemala,
Dominicana, Haití, Argentina, Chile, Granada, Panamá,
Colombia, son algunos ejemplos que registra la historia, en los
últimos 50 años del siglo XX.
La
excepción la constituye Cuba, que ha tenido que enfrentar
la agresión de Estados Unidos después de haber realizado
su Revolución Socialista.
Sobre
el carácter y trascendencia de la Revolución Mexicana
en su etapa tanto armada como en la constructiva, es conveniente
citar a Vicente Lombardo Toledano.
Cuando
en 1942 al final de un recorrido por el continente, cumpliendo un
mandato de la Confederación de Trabajadores de América
Latina (CTAL), en su informe a la misma denominado "Prolegómenos
para una Nueva América", afirmó: "el día
en que la Revolución Mexicana se desviara, ese día
no sólo el pueblo de México habría de sufrir
las consecuencias, sino el Continente entero, veinte naciones; los
intelectuales habrían de considerar que México ya
no sería el 'hermano definidor', como lo han llamado desde
hace tantos años".
IV.-
La irrupción del sistema socialista en la historia
mundial y sus efectos en América Latina.
En
medio de la lucha armada que se libraba en México, dio comienzo
en Europa, la Primera Guerra Mundial, cuyo carácter fue el
de una guerra interimperialista, por un nuevo reparto colonial del
mundo, entre las principales naciones de Europa y algunas de Oriente,
principalmente Turquía.
Y
casi al final de esa guerra que duro 4 años, en 1917, se
produjo la Revolución de Octubre en Rusia, comandada por
Lenin, como fruto de la maduración de las contradicciones
internas y externas que se daban en la sociedad rusa, agudizadas
por la guerra.
La
Revolución Rusa fue desde su inicio una sacudida para el
mundo: en lo inmediato represento la caída de uno de los
regímenes más poderosos de Europa; su monarca estaba
emparentado con algunas de las casas reinantes europeas.
Pero
la Revolución Rusa no representó una primicia para
los latinoamericanos y en particular para los revolucionarios mexicanos
desde el punto de vista ideológico. Las ideas del socialismo
venían penetrando desde tiempo atrás en la conciencia
de los intelectuales y luchadores sociales latinoamericanos, desde
la aparición del Manifiesto Comunista en 1848 y posteriormente
al realizarse la Internacional Comunista y la Comuna de París.
Hay que reconocer que el sacrifico de los obreros de Chicago y el
impulso al movimiento sindical en todo el Mundo, fueron efecto de
las ideas socialistas. En México, los hermanos Flores Magón
y el mismo Múgica, reflejaron en sus ideas, las influencias
del socialismo. En Chile, Recabarren fundó el Partido Comunista
en 1912, es decir, antes de la Revolución de Octubre.
A
partir de la etapa constructiva de la Revolución Soviética,
la rápida transformación del Imperio Ruso, en una
nación que se industrializaba a pasos agigantados y realizaba
otra gran revolución en la explotación de la tierra,
las comunicaciones, en la educación, la cultura, la medicina,
las relaciones internacionales, constituyó un acicate para
la difusión del socialismo como un nuevo régimen de
la vida económica y social. En Europa y en Estados Unidos
principalmente, se fortalecieron al menos las tendencias socialdemócratas.
Keynes mismo en Estados Unidos, no rechazó la influencia
marxista en sus teorías económicas. El laborismo inglés
tuvo el ejemplo socialista como fuente de inspiración.
Mientras
tanto en América Latina, la presencia generalmente armada,
de Estados Unidos en apoyo de las oligarquías gobernantes,
era espacio de lucha de los patriotas, contra la intervención,
la explotación y el atraso, que tenia convertidos a nuestros
países en reducto de las compañías norteamericanas,
especialmente en los que ellos llaman aún países bananeros.
Un
ejemplo de esa presencia norteamericana en el plano neocolonialista
es Nicaragua, que fue ocupada por el ejército norteamericano
desde 1916, hasta 1933, y que esclarece y justifica plenamente,
la causa de Augusto César Sandino en la conducción
de la lucha contra la ocupación estadounidense.
Situaciones
similares se vivieron en muchos países de Latinoamérica
y e Caribe, no obstante que en Estados Unidos se abrían paso
las ideas democráticas de Franklin D. Roosevelt. Dos políticas
contradictorias del gobierno estadounidense.
En
suma, las relaciones entre el naciente campo socialista y la nación
más poderosa de entonces, Estados Unidos y el resto del mundo
capitalista, durante el periodo entre guerras, se caracterizó
por la emulación pacífica, además de que la
economía norteamericana había caído en la crisis
financiera del 29, provocada por los especuladores financieros.
V.-
La unidad latinoamericana y caribeña durante la II Guerra
Mundial.
El
fenómeno que acentuó esa trayectoria de paz y emulación
entre los dos sistemas fue el fascismo, la respuesta bestial e inhumana
y la parte más negativa del capitalismo, dio origen a una
confrontación que amenazó a todos los pueblos. Por
eso se pudieron unir los socialistas con los socialdemócratas
de todo el mundo, contra las fuerzas del eje.
El fascismo surgió como ideología primero en los países
perdedores de la Primera Guerra Mundial, concretamente en Italia,
en la segunda década del siglo XX, pero rápidamente
se extendió por varios países europeos y tuvo ramificaciones
hasta en Estados Unidos y Latinoamérica. Su ideología
está enmarcada en el racismo, el ultranacionalismo, el desprecio
mortal contra ciertas razas, ultrapatrioterismo, derecho de dominio
sobre los pueblos hasta llegar al exterminio de ellos.
La
lucha contra ese engendro, unió a todas las naciones y sus
pueblos. América Latina no fue la excepción. Precisamente
Vicente Lombardo Toledano, en su papel de Secretario General de
la CTAL (Confederación de Trabajadores de América
Latina), por mandato de su Consejo General, tuvo el encargo de recorrer
la mayoría de nuestros países para hablar con los
obreros, los campesinos, los intelectuales, los gobernantes, los
demócratas, para advertirles y unificarlos en la lucha contra
el fascismo. Señaló Lombardo Toledano, que sin abandonar
los esfuerzos por las reivindicaciones laborales, el enemigo a derrotar
era el fascismo y que la tarea del momento era unificar a todas
las fuerzas antifascistas de cada uno de nuestros países.
Y por lo tanto, el esfuerzo en la producción debía
considerar el objetivo de ganar la guerra, porque de otra manera
el futuro de nuestros países y sus pueblos y la clase trabajadora,
no tendría sentido.
Señaló
además el Maestro Lombardo, la necesidad de combatir a los
fascistas de nuestros países, como en el caso de México,
refiriéndose a los sinarquistas, quienes escudándose
en la fe católica promovían en toda América
Latina, el triunfo de "un nuevo orden cristiano" para
la postguerra, como una forma de distraer y debilitar las fuerzas
antifascistas en nuestro subcontinente, todo eso como parte de las
tácticas de la "quinta columna" fascista.
De
la misma manera Lombardo Toledano consignó en el informe
antes citado a la dirección colectiva de la CTAL, denominado
"Prolegómenos para una Nueva América", las
presiones que recibió el gobierno chileno, para que no rompiera
relaciones con Hitler, por el hecho de que en aquel país
residían, en 1942, más de 200 mil alemanes.
Por
lo anterior, es importante destacar la creación y las tareas
de la Confederación de Trabajadores de América Latina,
en 1938, promovida por Lombardo Toledano y que agrupó a todas
las grandes centrales de la mayoría de los países
latinoamericanos y caribeños. La CTAL ha sido la única
y primera gran organización internacional de los trabajadores
latinoamericanos y caribeños.
Constituye
la CTAL el primer gran esfuerzo hecho en el siglo XX por unificar
a las mejores fuerzas latinoamericanas, fundamentalmente a sus clases
trabajadoras, en torno a los intereses indudablemente comunes. La
CTAL fue disuelta en 1963 y el mismo Maestro Lombardo lo anunció
en un trabajo denominado "La CTAL ha concluido su misión
histórica".
VI.-
Los efectos de la Guerra Fría en la vida de los
latinoamericanos y caribeños.
Una
vez derrotado el fascismo y sobre las ruinas de Europa, surgió
de manera aguda el enfrentamiento que mañosamente dieron
en llamar Este- Oeste, los propagandistas norteamericanos, pero
que en realidad fue la agudización de las relaciones entre
los dos campos; las dos tendencias, las dos filosofías; el
socialismo y el capitalismo.
Cabe
señalar que el campo socialista se fortaleció sobremanera,
al surgir los regímenes socialistas en Europa Central, RDA,
Checoslovaquia, Hungría, Yugoslavia, Polonia, Estonia, Letonia,
Lituania, lo cual cambió sensiblemente la correlación
de fuerzas mundiales, para acercarse a un equilibrio.
Esa
situación de enfrentamiento entre ambos sistemas se tradujo
en el incremento de ejércitos y armas y su ubicación
estratégica en todo el mundo, incluyendo las armas nucleares.
Varios
acontecimientos dejaron honda huella en la conciencia de la humanidad
entera. Uno de ellos fue éste: China el gigante territorial
asiático se convertía en un país socialista,
conducido por Mao Tse Tung.
Otro
gran acontecimiento cimbró al mundo: la Guerra de Corea,
en la década de los 50´s, en la que se enfrentaron
los ejércitos de Estados Unidos con los de las fuerzas militares
combinadas de Corea y China, con el apoyo de la URSS. Fue el primer
enfrentamiento armado entre los dos grandes sistemas socioeconómicos.
Uno
más, de gran impacto mundial, fue el triunfo de las fuerzas
rebeldes cubanas comandadas por Fidel Castro, las que tomaron el
poder, derrotando a la tiranía entreguista de Fulgencio Batista.
Pero
el acontecimiento más trascendente para la humanidad, fue
el lanzamiento del Sputnik por la URSS, hecho que abrió las
puertas del presente y del futuro, al generalizarse la colocación
de satélites artificiales con distintas finalidades, principalmente
las comunicaciones que hoy enlazan al mundo. Esto a su vez aceleró
el proceso de globalización de la economía y cambió
la correlación de fuerzas mundiales entre el capitalismo
y el socialismo de la etapa de la postguerra.
Desafortunadamente
Estados Unidos han utilizado los satélites con fines militares,
lo cual está en contra del interés del mundo, de preservar
el espacio exterior sólo para fines pacíficos.
Un
hecho más fue el despertar de las naciones de Oriente Medio,
en la medida que el petróleo dejaba de ser sólo un
combustible para convertirse en la materia prima de miles y miles
de productos y subproductos destinados a todas las ramas industriales.
Oro Negro. Asimismo contempló la transición de numerosos
pueblos perdidos en la historia, para surgir como naciones reconocidas
en el ámbito internacional, después de haber dado
saltos de siglos, desde el momento en que arribaron al régimen
socialista.
Mientras,
el subcontinente latinoamericano permaneció en el atraso
general, sobre todo por el dominio económico proveniente
de Estados Unidos. Su intervencionismo político, cultural,
y económico en América Latina sigue siendo parte de
sus planes estratégicos de expansión. La Doctrina
Monroe sigue vigente para aquel país.
Lo
anterior explica el porqué en buena parte de América
Latina se sucedieron los regímenes militares títeres;
los golpes de Estado; las dictaduras; la persecución de la
clase trabajadora. Así mismo las intervenciones de Estados
Unidos en Cuba, Granada, Panamá, Dominicana, Guatemala, El
Salvador, así como su complicidad con Inglaterra en el caso
de las Islas Malvinas y su terquedad de quedarse con Puerto Rico.
Las excepciones son México y Cuba, aún dentro de ese
cuadro intervencionista, debido a sus respectivos antecedentes de
luchas reiteradas por su independencia y contra las dictaduras internas.
VII.
Surgimiento del neoliberalismo en México.
A
partir de los años 70's se inició una serie de cambios
que vendrían a expresarse hacia finales de esa misma década
e inicios de la siguiente en la alteración de la correlación
de fuerzas mundiales predominantes durante los cincuenta años
anteriores.
El grupo de países productores de petróleo empezaron
a fijar las reglas del mercado y condicionaron con esto el desarrollo
de los países capitalistas más fuertes. Surgió
la guerra económica intercapitalista por los mercados. Las
crisis en Occidente se volvieron frecuentes y prolongadas. Aparecieron
entonces las doctrinas neoliberales acuñadas desde tiempo
atrás en las universidades de Europa y Estados Unidos, principalmente
las elaboraciones de Von Hayek, economista inglés de origen
austríaco. Se acusó al "Estado de bienestar"
y al "populismo" de las crisis capitalistas. Surgieron
y se fortalecieron partidos y políticos que abogaron por
el "Estado mínimo". Se inició la guerra
en todo el mundo contra la propiedad estatal y a favor de las privatizaciones.
La Social Democracia, entró en crisis a partir de entonces,
donde ésta gobernaba.
Coincidentemente se inició la revolución científico
tecnológica al desarrollarse la teleinformática con
base en el invento del transistor, ocurrido a mediados de siglo.
El capitalismo ya había realizado cambios precautorios al
abandonar el patrón oro y adoptar el dólar como unidad
de transacción, rompiendo los acuerdos de Breton Woods.
Buscando salidas a la crisis del sistema capitalista mundial, cada
vez más agudizada, las siete principales naciones industrializadas
del capitalismo se reunieron en la Ronda de Tokio en 1973 lo que
marca un momento crucial de la historia, pues en ella acordaron
el reparto del mundo en zonas de influencia económica y la
eliminación de la competencia entre sí. De paso quedaba
neutralizada la acción de los países petroleros de
Oriente. Estaba naciendo el neoliberalismo como un nuevo modelo
capitalista de la vida económica y social. Se estaban aplicando
las teorías surgidas en las universidades. Por cierto que
alumnos aventajados de América Latina, principalmente chilenos,
no tardaron en ponerlas en practica; más tarde lo harían
los mexicanos.
Se iniciaba la aplicación de la doctrina neoliberal cuya
característica esencial es el libre mercado de capitales
y mercancías, a la vez que la eliminación de la propiedad
estatal, para sustituirla por la propiedad y la gestión privadas:
su consigna es dejar todo al libre juego del mercado: servicios
públicos, salud, educación, cultura y no se diga la
industria. Es el fundamentalismo de los mercados financieros considerado
como un supuesto mecanismo autogenerador de bienestar.
El neoliberalismo empezó a aplicarse en Inglaterra y Estados
Unidos, especialmente a partir de los gobiernos de Tatcher y Reagan,
simultáneamente. El campo socialista quedó aún
más marginado del comercio mundial; el boicot hacia esos
países creció. Pronto aparecieron con fuerza el Fondo
Monetario Internacional y el Banco Mundial asumiendo a plenitud
su papel de instrumentos gemelos de férreo control internacional,
económico, político y social.
Apenas realizada la Ronda de Tokio, las transnacionales organizaron
y financiaron el Golpe de Estado en Chile, que revivió a
la bestia fascista. Los neoliberales chilenos reorganizaron el gobierno
de Pinochet con lo cual se inaugura la aplicación de ese
modelo en Latinoamérica.
Las consecuencias no se hicieron esperar. El egoísmo y la
falta de solidaridad internacional reaparecieron. Como muestra basta
recordar que Reagan, en 1982, permitió el incremento en las
tasas de interés de los préstamos internacionales
en más de un tercio de su monto, empobreciendo aún
más a los países deudores. México fue una de
las víctimas.
La consecuencia lógica fue el deterioro económico
y social de los países en desarrollo. Se agudizaron las contradicciones
sociales en el mismo campo capitalista. Aun en países más
desarrollados como Inglaterra, se desmanteló el "Estado
de bienestar" que era su orgullo.
Como se ha expresado, la revolución científico técnica
fue un factor detonante en este proceso ascendente del neoliberalismo.
Las computadoras invadieron todas las actividades; paulatinamente
se inició la desaparición de las industrias de chimeneas
y aparecieron los procesos totalmente automatizados. La educación
sufrió un cambio radical en las formas y los contenidos.
Como consecuencia, hoy, las privatizaciones superan todos los límites
previstos: por ejemplo, los satélites artificiales se concesionan
a las transnacionales para que las comunicaciones sirvan a los movimientos
financieros instantáneamente. Los que se quedan en poder
del Estado, son utilizados como satélites espías militares,
con pretextos de previsión del clima, ante la carencia de
tratados internacionales que garanticen el uso pacifico del espacio
extraterrestre.
Dentro de este último cuarto del siglo XX, los años
90's, señalan el desmantelamiento de la URSS, causado por
un conjunto de condiciones internas y externas, más las primeras
que las segundas, las cuales desembocaron en un proceso rápido
de descomposición y de anarquía incontrolable. Según
un autor, se pasó de un socialismo en crisis, a un capitalismo
sin reglas. Afloraron la corrupción de la burocracia, las
fortunas multimillonarias formadas con base en la especulación,
el mercado negro y la falta de vigilancia revolucionaria.
Estos fenómenos ubicaron por consecuencia al capitalismo
salvaje, como un sistema hegemónico mundial. Además
a los teóricos del capitalismo neoliberal, les ha facilitado
afirmar que el comunismo ha muerto como sistema exitoso de gestión
social.
Y por cuanto a los factores externos, existen testimonios en el
sentido de que hubo acciones externas, premeditadas, inducidas,
que fueron condicionantes de primer orden en la caída del
régimen soviético y el ascenso de los reformistas
neoliberales al poder. Como consecuencia de lo anterior, los países
socialistas existentes hoy, luchan separadamente por su progreso,
sin constituir un bloque.
El caso de México es sobresaliente en cuanto a la instauración
de gobiernos neoliberales y su consecuencia más trascendente,
el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá:
desde l982 arribaron al poder los neoliberales formados en Estados
Unidos los cuales primero lograron cambios constitucionales, que
significaron la llave que abrió el portón de las contrarreformas
neoliberales. Iniciaron con la enajenación de numerosas empresas
públicas; luego la entrega de la tierra a los capitales privados
nacionales y extranjeros; enseguida la apertura en prácticamente
todas las ramas de la producción y los servicios. Todo ello
a través de cambios legislativos. Así, estaba abonado
el terreno para el Tratado de Libre Comercio anunciado por Salinas,
desde que llegó al poder, pese a la oposición de las
fuerzas progresistas. Finalmente se firmó en l995. En él
se establece el derecho del capital extranjero a invertir en México
en casi todas las ramas de la producción y los servicios,
incluyendo la educación y el mercado de bienes raíces.
Los negociadores de Estados Unidos pretendieron incluso participar
en la producción de los libros de texto gratuitos que distribuye
el Estado en las escuelas elementales oficiales. Todo a cambio de
que México tuviera facilidades para exportar sus materias
primas y productos agrícolas, muchos de ellos producidos
por las mismas empresas norteamericanas, empleadoras de niños
y mujeres mexicanos para levantar las cosechas. La cuestión
es que el flujo de capital de inversión corre en un solo
sentido, de Norte a Sur. Excepcionalmente empresas mexicanas se
amplían hacia Estados Unidos pero a condición de que
sus precios en México se equiparen a los de Estados Unidos
repercutiendo en las bolsas del pueblo mexicano. Tal es el caso
del cemento, que ha afectado la construcción de viviendas
populares.
Un acontecimiento aparentemente contradictorio y excepcional, se
presentó al final del sexenio de Carlos Salinas, en México:
las Cumbres Iberoamericanas, en las que en un plano de igualdad
ha participado Cuba, además de España y Portugal y
que se han prolongado durante varios años.
Los frutos de estas reuniones se han traducido en un mayor intercambio
económico entre nuestros países además de que
se ha ablandado el aislamiento político y comercial que pesa
sobre Cuba. En un balance justo debemos expresar que el signo fundamental
de nuestras economías -excepto Cuba- sigue siendo el predominio
de los capitales norteamericanos en nuestros países. El modelo
maquilador se extiende hoy desde México hasta el cono sur.
Cabe comentar en torno al verdadero significado de la llamada Guerra
del Golfo, la cual se originó por la intención soberana
de un pueblo despojado por el imperialismo, de rescatar su patrimonio
territorial, el cual obtuvo como respuesta la reacción de
los gobiernos de los países más poderosos de occidente
contra Irak que además de sufrir el bloqueo militar y contra
el comercio de su petróleo, continúa siendo víctima
de bombardeos frecuentes de la aviación de Estados Unidos.
La causa verdadera fue garantizar para Occidente el flujo de petróleo
para sus planes estratégicos. El castigo que recibe aquel
pueblo árabe es similar al que enfrenta Cuba.
VIII. En torno a la globalización
En
la ultima década del siglo XX surgieron algunas tesis sociopolíticas
en el terreno del neoliberalismo que pretenden, metafísicamente,
demostrar que la humanidad ha llegado por fin a su último
y definitivo estadío, al fin de la historia, el cual sus
teóricos llaman de la globalización o mundialización.
Expresan que ante la desaparición del sistema socialista
y de la confrontación capitalismo vs. socialismo, la humanidad
ha accedido a una era definitiva de cooperación, de intercambio
comercial en todas direcciones, de Norte a Sur de Este a Oeste,
de continente a continente. Agregan que lo que hoy caracteriza la
sociedad humana, independientemente del sistema político
social de cada país, es la globalización.
Agregan que las fronteras entre las naciones han desaparecido y
que el concepto de soberanía, por tanto, ha desaparecido.
Apoyan su afirmación en el hecho objetivo de que el mundo
ha quedado potencialmente enlazado por las comunicaciones modernas
vía satélite. Argumentan que ya no existen países
independientes, sino interdependientes. Que las economías
locales son irrelevantes por sí mismas; que ningún
país es totalmente autónomo ni autosuficiente; todos
necesitamos de todos. Expresan que en este mundo globalizado todos
tenemos oportunidades, todos tenemos ventajas competitivas: algunos
ciencia y tecnología; otros, recursos financieros; otros
más mano de obra abundante; algunos disponen de recursos
naturales variados; otro grupo de países dispone de bajos
costos en sus servicios y energéticos. Así todos tenemos
oportunidades de desarrollo, afirman.
Sólo admiten una excepción los estrategas neoliberales:
algunos países que ellos llaman inviables, a su juicio, carecen
de la mínima oportunidad de integrarse debido a su atraso
económico y social.
Sumado a lo anterior, los teóricos neoliberales afirman que
cada país debe participar en el intercambio mundial de bienes
y servicios de acuerdo con sus ventajas y dejar que aquellas naciones
que disponen de condiciones estratégicas de "mayor calidad",
cuenten con las facilidades, por parte del resto, para ejercerlas,
y que los que tienen menos ventajas lo acepten por el bien de todos.
Reconocen que si bien el desarrollo ha traído nuevos problemas
como el grave deterioro del medio ambiente mundial, todos somos
responsables y todos debemos esforzarnos por igual en la preservación
del mismo.
¿Qué hay de cierto y que de falso en las afirmaciones
anteriores? La globalización es, como reconocen incluso los
gobernantes de los países socialistas, un hecho objetivo,
si consideramos que el mundo ha quedado extensa e intensamente comunicado,
gracias a los satélites. Esto ha impulsado fundamentalmente
el intercambio financiero y comercial: los recursos financieros
se trasladan de un país a otro sin mover las masas de dinero.
Hoy es posible conocer vía satélite, la ubicación
de recursos naturales, así como su cuantificación
y no se diga del movimiento de ejércitos, al instante.
Por otra parte esa comunicación ha permitido romper los aislamientos
deliberados que unos países mantenían a otros y estos
últimos se han dado a conocer en el resto del planeta. Obviamente
las naciones de economías desarrolladas intensifican su comercio
con el resto. De alguna manera se han roto los rígidos bloques
en que las potencias se repartieran originalmente al mundo, aunque
la tendencia a formar cuencas económicas no termina y regresa
como una forma de lograr la cooperación y una mayor competencia.
Es el caso de la Unión Europea, el Grupo de Países
Andinos, el Mercosur, etc.
Lo que no es cierto es que todos los países tengamos la misma
responsabilidad por los efectos negativos de la industrialización
y comercialización irresponsables. Es el caso del deterioro
del medio ambiente, de lo cual se quiere culpar lo mismo a los países
súper industrializados que a los países débiles.
Pero aun más negativo resulta que los países poderosos
quieran convertir a los menos desarrollados en receptáculos
de sus desechos de todo tipo y de su tecnología en desuso.
Tampoco es aceptable la teoría del destino manifiesto consistente
en suponer que existen pueblos y naciones, que por designio divino
están predestinados para siempre a ser proveedores de materias
primas y mano de obra barata para los países ricos, además
de simples receptores de la tecnología obsoleta de los mismos.
Por otra parte, aceptar que hay países inviables, condenados
a quedarse al margen del progreso general, es una variante de las
doctrinas fascistas, de la falsa teoría de las razas superiores.
Esto debemos rechazarlo con toda energía.
IX. El panorama mundial hoy.
El
planeta aparece dividido en países muy prósperos por
una parte, que son la minoría, y un gran conjunto de países
empobrecidos, entre los cuales existe un abismo que se ahonda: están
los llamados países del primer mundo encabezados por Estados
Unidos, Alemania, Japón, Inglaterra, Canadá y algunos
países europeos. A ellos se les podría agregar Corea
y Australia. Otro grupo de naciones que podríamos considerar
en un segundo nivel, conformado por los antiguos países socialistas,
que pese a su industria atrasada, cuentan con importantes recursos
naturales y sobre todo con una población que pese a todo,
heredó educación, cultura y un sistema social organizado,
China entre ellos. Luego, dentro de los llamados países tercermundistas
podríamos ubicar a la mayoría de los pueblos latinoamericanos
y algunos de Asia, con enormes contrastes sociales, también
llamados países en desarrollo, con altos índices de
marginación, como es el caso de México, que mientras
es considerado "una potencia exportadora" por el gobierno,
presenta porcentaje de pobreza del orden del 40%.
Pero es necesario considerar un cuarto grupo de pueblos y naciones,
en los que predomina la carencia de recursos naturales y una organización
social de carácter tribal, patriarcal, como lo eran hace
cientos de años, aun cuando se hayan librado del yugo colonial,
al grado de ser considerados países inviables y sin perspectivas,
según el criterio de los tecnócratas y planificadores
neoliberales de los países hegemónicos, según
lo refiere el compañero Narciso Issa Conde.
a) El libre mercadismo no es la solución.
En
el mundo de hoy impera el neoliberalismo, es decir el fundamentalismo
de los mercados financieros. Pero este modelo económico ya
empezó a hacer agua. Así lo expresan sus principales
impulsores. Advierten que de seguirse drenando recursos financieros
desde los países periféricos, hacia los grandes centros
del dinero en el mundo, la sociedad humana en su conjunto caminará
hacia el caos económico y social, lo cual, de darse, arrasaría
por igual a los países pobres y a los ricos.
Mencionan
como claros ejemplos de su honda preocupación, la crisis
económica de efectos globales, que desató la crisis
mexicana de l994, con su efecto tequila. Agregan en el mismo sentido,
la gran crisis de los mercados asiáticos de l997 y la de
Rusia en l998, también de efectos mundiales. Por lo anterior,
llaman a ayudar a los países con problemas, para evitar los
desastres financieros generalizados. Lo anterior confirma que las
finanzas mundiales se mueven como piezas de billar: un golpe produce
múltiples efectos en direcciones difíciles de prever.
Junto
a lo anterior, hay que considerar la posición tanto de gobiernos
como políticos y economistas, que pretenden deslindarse del
neoliberalismo, declarándose a sí mismos partidarios
del libre mercado, es decir la circulación de bienes y servicios
entre los países, mediante la eliminación de trabas
aduanales o legales, con el propósito de estimular las economías
respectivas. Sólo que esta propuesta tiene que verse bajo
dos ópticas a nuestro juicio: una, la de los países
poderosos, que a toda costa tratan de expandir su ya de por sí
enorme aparato productivo, y otra la de los países dependientes
o con economías deprimidas, que necesitan crecer para lograr
los propósitos de mayor desarrollo y justicia social. No
es lo mismo cuando Estados Unidos presiona a México para
la firma del Tratado de Libre Comercio buscando una expansión
ilimitada a su ya de por sí gigantesca economía, y
otra la posición de Cuba que busca que se abran los mercados
para poder importar a precios justos lo necesario para impulsar
su economía y a la vez colocar su producción y sus
servicios en condiciones de mutuo beneficio.
El
caso del Tratado de Libre Comercio firmado entre México y
Estados Unidos es un buen ejemplo del "libre comercio"
injusto y desproporcionado, porque mientras Estados Unidos forzó
a México a abrir casi totalmente su economía a las
exigencias norteamericanas, México tan sólo logró
y no cabalmente, mayores facilidades para su exportación
agrícola, en manos esta última de productores norteamericanos,
como sucede en nuestra frontera norte. Es el Tratado de Libre Comercio
un convenio entre el tiburón y la sardina.
En
todo caso lo que conviene a nuestras naciones son los tratados de
Libre Comercio entre similares, entre los países de América
Latina o entre nosotros y otras naciones de Europa, Asia y Oriente
con economías comparables.
El
Tratado de Libre Comercio ha traído mejoría sólo
para el sector exportador, pero no para el pequeño y mediano
productor mexicano que lo hace con fines de consumo doméstico.
Y
dentro de ese sector exportador mexicano, los neoliberales hoy incluyen
al sector de las empresas maquiladoras que se originaron en nuestro
país en la década de los cincuentas y del cual presume
el gobierno que ha permitido colocar a México en primer lugar
como país exportador entre todos los países de Latinoamérica,
lo cual es una falacia, una mentira con visos de verdad. De otra
manera no se explica que México tenga tan elevados índices
de pobreza.
Otro
modelo de desarrollo, el socialismo, continúa avanzando en
China, Cuba, Vietnam, que se abren paso en forma prestigiosa, a
base de calidad y productividad en la industria, los servicios,
las ciencias y en la cultura. Que han abierto sus puertas a la asociación
con capitales extranjeros; que así mismo han liberalizado
sus mercados internos y la microindustria, así como la circulación
monetaria. Que se han posicionado en los mercados mundiales sin
perder su identidad ni su soberanía, logrando mejores niveles
de vida para sus pueblos.
La
agresión por más de cuarenta años, contra el
pueblo y la nación cubanos, pasará a la historia como
un ejemplo, increíble en estos tiempos, de lo que es verdaderamente
el imperialismo norteamericano: el gobierno de este país
ha prohibido que barcos de terceros países toquen puertos
cubanos, con cualquier motivo, bajo pena de imponer a los respectivos
países, sanciones económicas.
Mientras,
la social democracia, desde siempre partidaria de una "tercera
vía", ha cambiado el sentido conceptual de esa misma
propuesta, corriéndolo hacia la derecha, hace algunas décadas
la corriente socialdemócrata mundial consideraba como "tercera
vía" un modelo equidistante entre el capitalismo y el
socialismo. Se trataba de una postura demagógica, que adoptaban
por comodidad, queriendo eludir el desprestigio del capitalismo
pero sin atreverse, ni remotamente, a asumir las posiciones avanzadas
de la ideología del proletariado. Así fue como surgió
en los países de alto desarrollo capitalista el llamado "Estado
de bienestar", en el que se habían institucionalizado
diversas prestaciones sociales que tendían a dar al régimen
de la explotación del hombre por el hombre un "rostro
humano", sin desaparecer la explotación. En la etapa
reciente, la socialdemocracia internacional ha reenarbolado la "tercera
vía", pero ahora le adjudica un contenido de vía
equidistante entre el neoliberalismo y el llamado "Estado de
bienestar". Se trata del modelo impulsado por William Clinton
en Estados Unidos y Major en Inglaterra; por Felipe González,
en España, y por los gobiernos llamados "socialistas"
en España y otros países europeos, así como
en varios de los países exsocialistas. Las prestaciones sociales
en materia de salud, educación, seguro de desempleo en todos
esos casos son hoy mucho menores que lo que eran hace dos o tres
décadas.
X.
La tarea de las fuerzas patrióticas y progresistas de
América Latina y el Caribe.
Ante
los hechos señalados anteriormente, derivados de fenómenos
objetivos: el derrumbe del sistema socialista mundial, la hegemonía
del capitalismo; la continuidad del intervencionismo de Estados
Unidos como máxima potencia en cualquier parte del mundo
en donde sienta amenazados sus intereses, tal como ha ocurrido recientemente
en la Dominicana, en Panamá, en Granada, en Kosovo, en Irak,
las fuerzas progresistas de América Latina y el Caribe, así
como otras de varios países de Europa y Oceanía, no
se han quedado a la expectativa.
a) El Congreso Anfictiónico Bolivariano y, dentro de él,
el Movimiento Mexicano Juarista-Bolivariano, una alternativa para
avanzar.
Hoy,
ante las falsas propuestas en torno a la globalización y
ante la necesidad de aprovechar las posibles ventajas de la misma,
sin caer en las trampas neoliberales; ante los nuevos retos que
aparecen en el horizonte, como el peligro de que nuestros países
latinoamericanos y caribeños se conviertan en un conglomerado
de naciones maquiladoras; ante la hegemonía económica
y política de Estados Unidos; ante el aumento de los índices
de pobreza y marginación que padecen nuestros pueblos; frente
a la existencia de gobiernos democráticos sólo en
la forma, pero profundamente comprometidos con el imperialismo,
y la oligarquía; ante la persistencia del colonialismo, como
en el caso de Puerto Rico, y la militarización impuesta por
intereses ajenos; ante el neocolonialismo que se expande hasta ahora
sin freno, por las vías de las políticas neoliberales;
ante la pérdida de nuestros recursos naturales y la erosión
a que se somete nuestra identidad histórica y cultural, se
hace necesario y urgente que nuestros pueblos construyan nuevas
formas de organización compartidas por todos nosotros; nuevos
mecanismos para poder avanzar, que puedan concretarse en nuevas
acciones, en esfuerzos de nuevo tipo, unitarios, de defensa activa,
de movilización, de acciones conjuntas, de acciones coordinadas,
por la defensa activa de nuestras soberanías, de nuestros
recursos naturales, de los derechos laborales de los trabajadores,
de nuestra cultura, de nuestros sistemas educativos, a favor de
un desarrollo real, de rechazo al modelo maquilador, por una verdadera
democracia, por una verdadera solidaridad.
La
respuesta está en la promoción de un gran Movimiento
Latinoamericano y Caribeño por la Soberanía y la Unidad
de nuestros Pueblos, que retome las banderas de nuestros próceres,
Bolívar, Martí, Juárez y tantos otros de los
constructores históricos de la Patria Grande. Esas son las
banderas que ha enarbolado el Congreso Anfictiónico Bolivariano
y, dentro de él, el Movimiento Mexicano Juarista-Bolivariano
que, debe incorporar a militantes de diversas organizaciones políticas
y a quienes no tienen militancia de este tipo, a luchadores sociales,
a defensores de la actividad cultural y del patrimonio ecológico,
a defensores de los derechos de los trabajadores, de los derechos
de la juventud, de las minorías, de los indígenas,
etc.
XI.
Mensaje final.
Nuestros
pueblos, desde el Río Bravo hasta la Patagonia constituyen
una comunidad histórica, étnica, cultural, sociológica
y económica. Nuestras naciones son fruto del coloniaje español,
portugués, francés, inglés y holandés.
Nuestros pueblos aborígenes fueron sometidos violentamente
y algunos de ellos exterminados recibimos la sangre negra y ésta
subsiste al lado de la indígena, la mestiza y la europea.
Secularmente hemos luchado por romper los lazos de subordinación,
colonialismo y neocolonialismo. No obstante, seguimos sometidos;
cada vez más, durante las últimas dos décadas,
a causa de la nueva oleada neocolonizadora.
Nuestros países han sido víctimas del imperialismo
en su forma contemporánea; de amenazas, presiones económicas
y políticas, de chantajes, de subversión, de apoyo
sátrapas y a títeres locales.
México y Cuba han tenido que luchar varias veces contra el
extranjero, para mantener su independencia. Puerto Rico sigue luchando
por obtenerla, sin lograrlo hasta hoy.
México, varias veces contra España, contra Estados
Unidos, contra Francia. Por eso, el sentimiento de independencia
y justicia social, tan acendrado, que caracteriza a nuestro pueblo.
Todavía la Constitución Mexicana refleja nuestra experiencia
histórica, no obstante las modificaciones introducidas por
los neoliberales.
Lo mismo Cuba que logró hasta muy tarde su independencia
de España para luego sufrir la amenaza de ser reconquistada
por la potencia del norte. Así, Puerto Rico y Panamá.
Este conjunto de rasgos comunes entre los pueblos de América
Latina y el Caribe, nos ha hermanado. Así lo valoraron nuestros
grandes próceres del siglo pasado y los nuevos adalides de
este siglo: Bolívar, quien como los antiguos griegos convocó
a las mejores fuerzas y a los mejores hombres de Nuestra América
a unirnos contra el enemigo común. Y Juárez, llamado
el Benemérito de las Américas, por su hazaña
de conducir exitosamente la lucha para derrotar las ambiciones napoleónicas,
que frenó la aspiración de aquél de apoderarse
de toda la región. Por eso la figura de José Martí
pertenece a todos los latinoamericanos y caribeños, porque
su lucha por la independencia y soberanía de Cuba frenó
las ansias coloniales del imperialismo norteamericano. Por eso Sandino
es otro héroe latinoamericano y caribeño, por su ejemplo
de lucha frente al militarismo norteamericano que ocupó su
tierra cerca de veinte años. Y por eso Vicente Lombardo Toledano,
su obra es patrimonio de toda nuestra comunidad latinoamericana
y caribeña, porque se esforzó y logró en su
momento, la unidad de acción de los trabajadores organizados
para la defensa común de nuestra soberanía, frente
a la grave amenaza del fascismo y por los derechos obreros. Por
eso el general Torrijos forma parte de ese grupo de abanderados
de las causas de los latinoamericanos y caribeños, porque
su acción de rescatar el Canal de Panamá para su pueblo,
abonó a la causa de toda la región, frente al coloso
del norte.
Conclusión.
Es
necesaria la unidad de los latinoamericanos y caribeños,
de sus fuerzas, de sus mujeres y hombres patriotas, para organizarse
y librar una lucha en común, no sólo contra el neoliberalismo
y el libre comercio leonino; también contra los que afirman
que hoy ya no es válida la lucha que nos conduzca a fortalecer
nuestra soberanía. Contra los titubeantes, los arrepentidos,
los indecisos, los que quieren rectificar el camino de nuestra independencia.
En defensa de nuestra cultura común, de nuestros recursos
naturales, a favor de una vida dignamente humana, sin falsos indigenismos.
Contra los que mantienen a nuestros pueblos sumidos en la ignominia
de la ignorancia y los fanatismos. Contra los que saquean nuestra
renta nacional fruto del trabajo de la mayoría de nuestros
pueblos, los trabajadores y la Nación entera.
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