Logo Teoria y Practica Carlos Marx
 
  Regresar
   
  INDICE
  ULTIMO NUMERO
  ANTERIORES
  PAGINA PPS
 
 
MOVIMIENTO OBRERO,
IMPERIALISMO Y GLOBALIZACION
Por Scott MARSHALL

El Movimiento Comunista mundial ha luchado y ha madurado en el período pasado inmediato. Esta Conferencia se realiza en un momento sumamente importante. El polvo ya se ha asentado y ahora es mayor que nunca la base para avanzar de nueva cuenta a partir de las derrotas del socialismo. Hay un nivel superior de unidad y existe también la posibilidad de profundizarla en el futuro.

La globalización de la economía capitalista mundial, la crisis mundial del capitalismo y las aventuras militaristas emprendidas por el imperialismo estadounidense han conducido hacia la agudización de la lucha de clases, y esta agudización ha propiciado que se forjen nuevos niveles de unidad de los comunistas y la clase obrera. Esta Conferencia misma es una demostración de esa nueva unidad en proceso de expansión. Debemos hallar todas las oportunidades para reunirnos, para encontrarnos, para discutir y actuar de manera unitaria.

El imperialismo estadounidense se ha vuelto más descarado y más agresivo. Su intención es crear un único Estado-Nación mundial que esté sujeto a su dominio. Además de su expansionismo económico utilizan la fuerza militar con armamento de destrucción masivo nunca antes visto, en su intento por ejercer la hegemonía mundial. La secretaria de Estado de Estados Unidos, Madelaine Albright lo ha expresado así: "si tenemos que usar la fuerza ¡es porque somos América! Somos la Nación indispensable. Estamos de pie. Vemos adelante, hacia el futuro".

Esta concepción es la razón subyacente de la agresión imperialista de Estados Unidos y el bombardeo a Yugoslavia. El bombardeo a la Embajada de la República Popular China expuso al desnudo la ahora ya admitida verdad de que ésta ha sido una guerra del imperialismo estadounidense, dirigida por la Agencia Central de Inteligencia (CIA), y que la Organización del Tratado del Atlántico del Norte (OTAN) es sólo un delgado antifaz que no logra su propósito de encubrir esta guerra terrorista contra el pueblo de Yugoslavia. El imperialismo estadounidense busca balcanizar a los Balcanes y ejercer su control sobre toda Europa y se está valiendo de la OTAN para llevar adelante su propósito con el máximo de beneficios y sentar las bases para una posterior expansión hacia las ricas áreas petrolíferas y minerales de Europa Oriental y Asia. Apenas unos días después de que empezaran los bombardeos, un vocero del Departamento de Estado de Estados Unidos cínicamente proclamó a este país como un "poder europeo".

En los Estados Unidos, como en todos los países, hay una indignación masiva y una movilización generalizada en contra de la guerra. Se han realizado actos públicos contra esa guerra de agresión en múltiples lugares del país. Los sindicatos, las organizaciones pacifistas, los grupos defensores de los derechos civiles, las iglesias y millones de personas de todas las características expresan su oposición a la guerra.

Esto se ha reflejado en la votación en el Congreso de Estados Unidos rechazando el uso de tropas terrestres. En el caso de la guerra de Vietnam se requirieron cinco años para alcanzar un grado de respuesta semejante. Gracias a la presión del pueblo estadounidense y a las demostraciones que se han realizado en todo el mundo, este nivel ahora se ha alcanzado en solamente cinco semanas de guerra contra Yugoslavia.

Nuestro partido ha sido una fuerza puntera en estos acontecimientos. Esta guerra pronto impactó con fuerza afectando la calidad de vida del pueblo estadounidense. Los miles de millones de dólares que se gastaron en esta agresión fueron sustraídos de los fondos para beneficio social. Los más dañados fueron los ancianos y los niños. Se les fue privando de lo indispensable para su sobrevivencia. La brutalidad de la política exterior estadounidense ha marchado en paralelo con la brutal política interior en contra de la clase obrera de Estados Unidos. Se ha ido generado una atmósfera tal en la que la vida ya no se respeta. A lo largo de todo el país la policía ejerce la violencia y llega con facilidad al asesinato en contra de individuos del pueblo, sobre todo en contra de afroamericanos y otras minorías raciales, y de nacionalidades oprimidas.

Las declaraciones conjuntas formuladas por los partidos comunistas de los Balcanes, los partidos comunistas de los países miembros de la OTAN, los partidos comunistas de los países árabes, los partidos comunistas y de izquierda de Europa y otros conjuntos de partidos comunistas han sido factores importantes para generar un sentimiento opuesto a la guerra. Esto demuestra la importancia de la unidad y de la acción unitaria del movimiento comunista mundial. Debiéramos emprender el examen sobre las posibilidades de iniciar algún tipo de acciones coordinadas en contra de la guerra. Ya es hora de poner en práctica la proposición que formuló el año pasado el Partido Comunista de Bielorrusia para convocar a una conferencia sobre la abolición de la OTAN.

La globalización de la economía mundial camina guiada por la divisa de las máximas utilidades para los principales países capitalistas. Existen entre las corporaciones transnacionales estadounidenses varias que acumulan tanto poder que cualquiera de ellas supera a países enteros, no solamente a países en desarrollo sino incluso a países imperialistas. Su penetración se ha concentrado sobre todo en la industria básica y pesada, en el acero, los automóviles, la producción petrolera. El capitalismo estadounidense se ha vuelto tan poderoso a causa de la obtención de superutilidades provenientes de las privatizaciones y del abatimiento de los niveles de vida del pueblo de los propios Estados Unidos y de los demás países del mundo sobre los cuales han impuesto su control. Ahora utiliza una parte de esas excesivas utilidades para hacer empréstitos a través del Fondo Monetario Internacional a los países que previamente descapitalizó. Así, mientras el imperialismo estadounidense ha sido el causante y el beneficiario a la vez de que se hayan hipotecado todas estas economías, al mismo tiempo se ha valido de tales hipotecas para someter a estos países a nuevas formas de creciente saqueo y opresión que les son impuestos a través del Fondo Monetario Internacional. Y todo esto conduce hacia una mezcla de constantes crisis y conflictos, en la que la presencia de las fuerzas militares estadounidenses alrededor del mundo sirve al imperialismo estadounidense como fuerza represiva y, a la vez, como cobradores de la deuda a favor del propio imperialismo.

Los tratados comerciales como el TLC, antes el GATT, en su momento el propuesto MAI, etcétera, son formulados con el propósito de profundizar el control de las corporaciones transnacionales estadounidenses. Los tratados comerciales, el uso intempestivo de la agresión militar, las declaraciones prepotentes e irrespetuosas del Departamento de Estado antes descritas, todo ello deja en claro que no existe democracia en los procesos imperialistas. Su mensaje es "acepta vivir en la esclavitud o ser destruido".

La economía globalizada está impactando de manera profunda sobre la clase obrera y el pueblo de Estados Unidos. La exportación de capital ha traído como consecuencia la desindustrialización de la economía. Además, hay un proceso continuo de monopolización que se traduce en centenares de miles de trabajadores que pierden su empleo. Las industrias que han cerrado sus puertas han ocasionado la perdida de plazas. Se ha generado un desempleo masivo y también un subempleo. Existen 21 millones de desempleados, trabajadores de tiempo parcial y trabajadores temporales. 43 millones de personas carecen de servicios médicos y protección social de cualquier tipo. Hay cinco millones de personas carentes de hogar. 37 millones de analfabetos. Uno de cada cinco niños norteamericanos va a la cama cada noche sin haber satisfecho su hambre. 80% de los adolescentes afroamericanos no pueden encontrar ocupación. El gobierno cierra los ojos al florecimiento del narcotráfico en el país. Las drogas le sirven para mantener en actitud pasiva a contingentes cada vez mayores evitando que se incorporen a la lucha para cambiar estas injustas condiciones.

Ha habido cambios positivos, hechos nuevos en el movimiento sindical. Los dirigentes que durante la etapa de la guerra fría dominaron la AFL-CIO por cuarenta años han sido derrotados y reemplazados por otros dirigentes progresistas y más militantes. Además, la nueva dirigencia ha modificado los Estatutos de la AFL-CIO, especialmente aquellos mandatos que fueron establecidos en contra del Partido Comunista y sus miembros para excluirlos de la vida laboral y de la lucha y dirigencia sindicales. Las nuevas políticas se basan en el sindicalismo que reconoce la lucha de clases como fundamental. La huelga por solidaridad, la organización de los trabajadores no organizados, la construcción de alianzas electorales entre el movimiento sindical y otros sectores progresistas de la sociedad son piedras angulares del nuevo sindicalismo que ha emergido.

El movimiento sindical ha jugado un papel decisivo en la derrota de las fuerzas de ultraderecha, profascistas en las elecciones de 1998. Ha educado y organizado a millones de personas para que ejerzan el voto en contra de la ultraderecha. La AFL-CIO también se preparó para la batalla electoral del año 2000 con candidatos, alianzas y coaliciones, con la creación de un fondo financiero para enfrentar a la ultraderecha y sus políticas gubernamentales regresivas.

Los movimientos huelguísticos en Estados Unidos ahora constituyen luchas agudas y prolongadas. Ha habido huelgas en la industria del acero, el carbón, la industria automotriz, el transporte y muchas otras ramas. Los trabajadores se movilizan para acabar con los contratos que contienen cláusulas lesivas a sus intereses, que incluyen despidos de personal y reducciones a diversas conquistas laborales. También se movilizan para lograr nuevas conquistas. Apenas el miércoles pasado en la Ciudad de Nueva York, 50 mil trabajadores se manifestaron en Wall Street contra las privatizaciones, la ola de despidos, la exportación de puestos de trabajo, el trabajo infantil y todas las demás formas a través de las cuales las corporaciones perjudican al pueblo trabajador.

Nuestro partido y nuestro periódico el People's Weekly World han sido parte integral de todas estas luchas. Los dirigentes del movimiento sindical se refieren a nuestro periódico como periódico de los trabajadores. Ha recibido reconocimientos por la cobertura que da a las huelgas. Hemos desarrollado un nuevo vehículo de propaganda, un programa de televisión de treinta minutos titulado Transformando América ya se transmite en más de veinte grandes ciudades.

Al inicio de la década de los noventa los tiempos fueron tumultuosos para el movimiento comunista mundial. Durante este período tuvimos que luchar para mantener los principios del marxismo-leninismo que constituyen el cimiento de nuestro partido. Miles de nuevos miembros se han unido al partido en la etapa más reciente. Esto es un reflejo del cambio que se ha venido dando en los patrones del pensamiento social y de la declinación del anticomunismo. Hay un desarrollo substancial del sentimiento antimonopolista, incluso un disgusto social creciente frente a la actividad de los monopolios y el daño que causan al pueblo.
El pueblo se da cuenta que el capitalismo no puede resolver sus problemas ni la crisis que enfrenta en la vida diaria. Se da cuenta que el único fin del sistema es la acumulación de utilidades. Por lo tanto no considera viable aceptar este sistema que nada bueno tiene que ofrecerle. Cada vez que nuevos elementos del pueblo se incorporan al partido, se ven a sí mismos uniéndose a una organización que actúa para cambiar las condiciones, para mejorar la vida, para crear una sociedad más equitativa en lo económico, en lo político y en lo social. Muchos nuevos adherentes al partido no precisan todavía lo que es el socialismo pero desean aprenderlo. Por lo tanto hemos puesto el tema de la educación política, del conocimiento del socialismo como solución a la crisis del capitalismo, como la tarea prioritaria.

Estamos entrando a un nuevo siglo. El imperialismo despliega sus esfuerzos por controlar y someter toda la actividad humana a sus intereses, imponer la guerra y cargar los costos a los pueblos. Esto conduce a un conflicto directo con las aspiraciones, con los deseos y con la dirección principal de la lucha de clases de los trabajadores y los pueblos del mundo que buscan la paz, la construcción pacífica, el desarrollo social y el socialismo. El siglo XXI es nuestro siglo. Es el siglo del socialismo.

   
 
  Teoría y Práctica. Organo de Teoría y Política
del Comité Central del Partido Popular Socialista de México
   

www.geocities.com/teoriaypractica

 
 

| SUBIR | INDICE | ULTIMO | ANTERIORES | PAGINA PPS |

ppsmexico@yahoo.com


www.geocities.com/ppsmexico


(C) Teoría y Práctica. Partido Popular Socialista. México. 2001