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ALCA, Plan Colombia, Plan Puebla Panamá, Pacto Energético de América del Norte:

LA NUEVA FASE DE LA AGRESIÓN IMPERIALISTA CONTRA NUESTRA AMÉRICA

Por Cuauhtémoc Amezcua DROMUNDO

América Latina y el Caribe enfrentan una nueva fase de la política de Estados Unidos, más agresiva que nunca. Esta nueva fase de agresión retoma los elementos del viejo monroísmo, del panamericanismo arcaico; del gran garrote y las tesis del patio trasero y del destino manifiesto. En fin, de todas las fases anteriores que han dado continuidad a la política imperialista de Washington contra nuestros pueblos. Pone al día todas sus viejas ambiciones y se dispone a llevarlas a su fin último. Al apoderamiento del continente todo, de su economía, de sus recursos naturales, de sus habitantes, a un nivel más alto de lo hecho ya. Esta es la amenaza que pende sobre nosotros y es a muy corto plazo.

Esta nueva fase de la agresión imperialista fue puesta en marcha en abril pasado, en Québec, y está proyectada a culminar en el año 2005. Fue allí, en la llamada III Cumbre de las Américas, donde George W. Bush, contando con la complicidad de poco más de una treintena de otros jefes de gobierno de la región1, dio la señal de salida a la llamada Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA. El asunto ha sido presentado por sus publicistas con un rostro amable y hasta como un producto deseable. Lo hacen para confundir e inmovilizar a los pueblos, para que no se defiendan. Se nos ha dicho que se trata sólo de un acuerdo continental para liberalizar el comercio, es decir, para quitar todas las trabas y estorbos para el libre fluir de mercancías entre todos nuestros países. Se nos ha dicho también que esto será bueno para todos; que traerá modernización, empleo y bienestar. Nada más falso.

La nueva fase de la agresión de los imperialistas tiene como instrumento central el ALCA, pero no es el único. Para asegurar la obtención de sus fines, lo acompañan con otros varios planes, pactos o acuerdos de carácter regional y sectorial. El Plan Colombia, el más terrible porque sus métodos son sobre todo violentos. Porque aúna su franco injerencismo, por parte de Washington, en los asuntos internos del hermano pueblo colombiano, con otros rasgos, el belicismo y la contrainsurgencia. Porque la amenaza de su despliegue militar va mucho más allá de las fronteras de Colombia y se extiende a Ecuador, Perú, Bolivia, Panamá y Brasil. Y, sobre todo, a Venezuela. Porque es el ensayo de la variante militar para todo el continente, por si les falla el recurso de la seudo democracia. Y porque añade a todo lo anterior un serio peligro de destrucción del medio ambiente, allí, en la Amazonía, pulmón del mundo. El Plan Puebla Panamá, en segundo lugar, que pone el acento sobre las cuestiones económicas. Que se propone la entrega a las trasnacionales de los energéticos, la biodiversidad, las culturas, todo, por la vía mercantil. Toda la enorme riqueza de la región convertida en mercancía, en mecanismo de lucro, de compra y venta, sin el menor pudor. Y que incorpora a México, a su actual gobierno, en calidad del intermediario que da la cara en nombre del patrón, para evitar que éste cargue con el descrédito. Y en tercer lugar, el pacto energético de América del Norte. Otro mecanismo de saqueo y sujeción. Estratégico para Washington sobre todo hoy, cuando afronta una severa crisis energética. Que le permitiría superarla de inmediato, dejar de depender de la OPEP. Evitar el riesgo de un problema en el Golfo Pérsico. Y evitar también, y de modo muy destacado, el tener que depender de la Venezuela, de hoy, con su política digna, independiente y bolivariana. Y hay otros instrumentos, muchos más. Todos ellos son, a fin de cuentas, sólo distintos eslabones de la misma cadena con la que los yanquis nos quieren aherrojar. Y esta vez tienen prisa, y mucha prisa, en consumar sus proyectos.

El ALCA, su verdadera esencia.

¿Qué es el ALCA?2 En primer lugar hay que precisar que no es sólo un acuerdo para el comercio, va mucho más allá. Se trata de un proyecto que de un modo u otro afecta todos los aspectos de la vida económica, política, social y cultural de nuestros pueblos.3.

En segundo lugar, es un acuerdo que se negocia en privado. No se difunde su verdadero contenido ni su trascendencia. Todo esto se oculta de manera deliberada.

En tercer lugar, es un acuerdo que carece de simetría. Al revés de lo que ocurre en la Unión Europea, donde se han integrado economías de tamaños parecidos, sucede que la de Estados Unidos es casi 1000% mayor que la suma de todas las demás de la región. En estos términos no se puede hablar de sociedad sino de absorción.

En cuarto lugar, el ALCA no es un acuerdo equitativo. Por el contrario, concentra los beneficios de un solo lado, el del gran capital internacional, y sacrifica más todavía a la población. En varias esferas viene a ser una fase superior, culminante de lo que ha sido todo el conjunto de las políticas neoliberales con su caudal de desempleo, carestía, pobreza, injusticia y pérdida de soberanía para nuestros pueblos.

En quinto lugar, no persigue el desarrollo de nuestros países. Lo que busca es someter más aun la economía de toda la región, subordinarla de modo pleno.

En sexto lugar, a través de este acuerdo Estados Unidos busca, eso es cierto, el libre flujo de sus mercancías. Pero busca con más afán todavía el libre flujo de sus capitales. Quiere que vayan y vengan libérrimos desde Alaska hasta la Tierra del Fuego. Pretende que entren, depreden y salgan, sin control alguno. Y que vuelvan cuantas veces quieran para repetir el saqueo.

En séptimo lugar, por medio del ALCA la potencia del norte busca establecer su control monopólico sobre los energéticos, petróleo, gas, uranio, que escasean cada vez más en su territorio. También sobre el agua, recurso vital que de igual modo le va siendo ya escaso. Y sobre la biodiversidad, que ha sido señalada como el negocio que habrá de ser el más rentable del siglo XXI que se inicia.

En octavo lugar, el ALCA pretende aislar a Cuba y aislarnos a todos los demás de Cuba. No sólo de Cuba. Aislar a y aislarnos de todo pueblo que fuera logrando construir una opción propia, soberana, que pudiera abrir la perspectiva de romper con la dependencia. Como Venezuela hoy. Por eso la llamada "cláusula democrática", ¡vaya su cínico gusto por dar por nombre a las cosas el revés de lo que encierran!

En noveno lugar, y muy vinculado con lo anterior, cerrar para siempre la posibilidad de una integración de los latinoamericanos y caribeños entre nosotros mismos. Busca cancelar los anhelos de Simón Bolívar y de José Martí, y de casi todos nuestros próceres.

En décimo lugar, la nueva fase de la agresión imperialista busca acabar con nuestras identidades culturales nacionales. Quiere destruir nuestro perfil común, nuestro ser colectivo latinoamericano y caribeño.

En undécimo lugar, pretende uncir a todos los países de nuestra región a los mandatos de los yanquis. Quiere acabar con todo vestigio de soberanía, con toda posibilidad de autodeterminación. Llevar hasta sus últimas consecuencias el viejo plan del monroísmo de apropiarse de todo el continente, sus riquezas naturales y sus pueblos.

Por todo lo señalado es justa la definición de anexionista que hizo Fidel Castro de este proyecto4. Y es oportuno el llamado que hizo a combatirlo.

Este proyecto anexionista, que surgió del núcleo duro del imperialismo yanqui, obedece a dos razones:
a. es un instrumento vital para hacer frente a la crisis que afecta al capitalismo en Estados Unidos, que pretende sortearla por la vía de exportarla hacia nuestros países, como ya lo ha hecho en ocasiones anteriores, y
b. es también un mecanismo para fortalecer su propia posición en su lucha interimperialista contra la Unión Europea y Japón.

El TLCAN, antecedente del ALCA. La experiencia de México.

El ALCA tiene como antecedente inmediato el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, TLCAN, firmado por el gobierno de Carlos Salinas de Gortari con Estados Unidos y Canadá5. Por cierto, éste fue resuelto también de espaldas a nuestro pueblo. A partir de su entrada en vigor, el primero de enero de 1994, el TLCAN pasó a ser el nuevo motor que dio impulso y pasó a regir una nueva fase más alta y más profunda de las políticas neoliberales que, en México, habían sido puestas en marcha en 1982. Estos son sus resultados.6

Primero, la economía se ha estancado. El producto ahora crece a la mitad del ritmo en que crecía antes del TLCAN y de las políticas neoliberales.

Segundo, nuestro comercio depende cada vez más de un solo mercado, el de Estados Unidos. Ya antes nuestra economía era en exceso dependiente, pero esto se incrementó aun más.

Tercero, los elogiadores del TLCAN dicen que "nuestras" exportaciones han crecido y mucho, y es cierto. Sólo que ya no son nuestras, es decir, dejaron de ser ventas al exterior hechas por empresas nacionales. Pasaron a ser ventas de filiales y maquiladoras7 de empresas transnacionales, sobre todo estadounidenses. El componente nacional de valor agregado se redujo en muchos casos a apenas el 2%. En la mayoría de los casos se trata de ventas intra empresariales trianguladas con el fin de evitar las cargas fiscales. En fin, ellos hacen los negocios y, como parte de los mismos, nos dejan la facultad de presumir con las estadísticas.

Cuarto, las inversiones extranjeras fluyen en grandes cantidades. Este es otro argumento de los que prefieren quienes elogian al TLCAN, y otra vez tienen razón. Hay que aclarar que muchas de ellas van al área especulativa y no a la productiva. Pero el hecho más significativo a aclarar es que son muchos más los recursos que salen que los que entran. Así ha sido sin falta año con año desde que está en vigor el tratado. Este saqueo se traduce en déficit crónico en la balanza comercial y, por tanto, en anemia financiera ascendente.

Quinto, el desempleo ha crecido y también la pobreza. Las estadísticas no lo reflejan en toda su brutal magnitud porque recurren al maquillaje, entre otros, del "empleo informal". El llamado empleo informal, que en la realidad es desempleo, llega hoy en día a la mitad de la población económicamente activa, PEA.

Sexto. También ha crecido la migración por hambre. El ejército de compatriotas que huyen desesperados hacia el otro lado de la frontera buscando trabajo aun a riesgo de sus vidas, es mayor que nunca. En los últimos años, de 1994 acá, esa cifra, en efecto, se ha disparado.

Y el hecho es que Washington no otorga visas para los emigrantes en busca de trabajo. Por el contrario, ellos, los yanquis, que se dicen campeones del "mundo libre", han erigido una muralla a lo largo de la frontera, y han creado mecanismos de vigilancia muy rígida. Sus agentes migratorios a menudo actúan con salvajismo al hacer las capturas. Además, se ha exacerbado la actitud de racistas yanquis "de la sociedad civil" que se organizan en grupos de cacería con armas de fuego, y disparan a mansalva contra humanos por el "delito" de ser emigrantes. Y gozan de impunidad, pues a la fecha no se han dado casos de castigos adecuados.

Los emigrantes mexicanos, por todos esos medios, son desplazados hacia zonas de muy alto riesgo, donde tienen que enfrentar el peligro de muerte si a pesar de todo persisten en su intento. Han de cruzar ríos de corrientes traicioneras o aguas pantanosas o atravesar desiertos inmensos con temperaturas que no son soportables.
Y son decenas de miles los que a pesar de todo persisten, porque la sola alternativa, de quedarse en México, es el hambre. La espantosa miseria. En esas condiciones la frontera norte de México ha roto las marcas en el mundo en cuanto a pérdida de vidas. En un solo año, el 2000, por ejemplo, 265 mexicanos murieron allí. Todo esto gracias al TLCAN.

Séptimo, decenas de miles de empresas nacionales quebraron frente a los mayores capitales y la más moderna tecnología de las que llegaron de fuera. Por otra parte, el sector agrario fue postrado del todo.

Octavo, el mercado interno se estrechó al quedar fuera de él millones de compatriotas empobrecidos al extremo.

Noveno, los recursos se han concentrado cada vez más en un pequeño grupo de privilegiados.

Décimo, la deuda externa se ha duplicado y la interna también. Esto a pesar de que se han dedicado recursos cuantiosos a su pago.

Undécimo. Hemos perdido los mexicanos capacidad de determinar el rumbo de la vida pública. Hoy, en efecto, las grandes decisiones se toman en el exterior y esto es así cada día más, en el Fondo Monetario Internacional, FMI, el Banco Mundial, BM, la Organización Mundial de Comercio, OMC, y las empresas llamadas calificadoras, como Standard and Poors y Moody's. Estas han sustituido en los hechos las funciones de los poderes constitucionales. La soberanía nacional se ha perdido junto con la soberanía popular. La cedimos a favor de Washington, y las instancias ya señaladas. Un indicador notable del aspecto político del TLCAN y sus resultados en materia de soberanía, lo da la forma en que lo valoró Washington. Al respecto, su entonces embajador en México, James Jones, dijo que se trataba para su país de "la más importante medida geopolítica". Y el ex presidente Al Gore valoró al TLCAN como comparable con la compra de Alaska y Lousiana.

Duodécimo, al mismo tiempo se montó la gran farsa de un supuesto tránsito a la democracia. La derrota del PRI, luego de setenta y un años en el gobierno, se dijo, significaba un gran cambio democrático. Y junto con eso, la victoria del PAN. Porque la causa de los grandes males que aquejaron al pueblo, según esa imagen prefabricada, no estaba en las políticas neoliberales de los últimos tres sexenios, sino en los setenta y un años de PRI. Así se encubría la realidad para proteger los intereses de los imperialistas y la derecha. Y se involucraba en las culpas a gobiernos de la burguesía que actuaron, sin embargo, con un sentido patriótico y popular, como el de Cárdenas, por ejemplo. Y otros, después de aquél. Esta falsificación de la realidad constituyó otro caso más de dar "gato por liebre"; de construir en el imaginario colectivo imágenes distorsionadas para explicarse de manera equívoca lo que en verdad sucede. En todo esto tiene amplia experiencia la derecha, desde tiempos de Goebbels.

Lo cierto es que no hubo cambio democrático alguno. En esencia, lo que se instaló fue un mecanismo perverso que habría de garantizar a los capitales transnacionales que todo seguiría funcionando de acuerdo con sus intereses y cada día más acentuadamente, cosa que en efecto ha sucedido. Ese mecanismo buscaba asegurar la gobernabilidad, es decir, la inmovilidad del pueblo, la no protesta contra los atropellos y despojos de los que se le ha venido haciendo víctima, al tenerlo atrofiado por medio de la ilusión de ese "cambio" que se anuncia, pero que en la realidad no ocurre. No por lo menos en las cuestiones de fondo, en las que afectan la vida misma del pueblo. No en las esferas de lo económico, de lo político y lo social. Cambio de individuos, de siglas y colores del supuesto partido gobernante, eso sí. Pero nada más.

Este asunto, el del falso tránsito a la democracia, no es un hecho de excepción que haya ocurrido sólo en México. Por el contrario, cada vez queda más claro que la llamada democracia representativa que se ha venido imponiendo como regla general en nuestra región no es tal democracia. Es una mera caricatura. Un procedimiento que facilita al imperialismo la rotación de los gobernantes a su servicio, la sustitución de los que se desprestigian y dejan de serle útiles. La rotación de los gerentes que sirven todos al mismo patrón. Un mecanismo que deja a los ciudadanos votar en libertad, es cierto, pero que al mismo tiempo asegura que ninguna cuestión de fondo se modifique. Que no se ponga en riesgo el poder de los monopolios y del capital financiero transnacional, que son quienes ya lo ejercen, y cada vez más. Una ilusión sobre una supuesta contienda entre opciones de "derecha", "centro" e "izquierda" que en los hechos, son sólo carriles de una carretera que van todos al mismo lugar. Alternancia sin alternativa. Con una falsa "izquierda", por cierto, una de corte social demócrata, que se presta al juego como mera comparsa, con el fin de lograr posiciones y beneficios personales y de grupo.

Así es como se presenta en los hechos todo este asunto de la llamada democracia representativa; como una mera farsa a través de la cual se despoja a los pueblos de la verdadera esencia de la democracia que es la autodeterminación. Se les quita el derecho de construir su propio destino, de tomar las grandes decisiones. Esto es así porque de modo previo se han establecido los candados jurídicos, económicos y mediáticos para que sólo puedan llegar a los puestos de "representación" y de gobierno aquellos que garanticen obediencia, no a sus pueblos, sino al imperialismo, a través de las instancias que éste ha ido creando para tal fin8. En el caso de México esta experiencia ha sido dura, pero clara en su contenido. Y también en este ámbito, como en otros, fue el TLCAN el mecanismo último para cambiar la correlación de fuerzas que desembocó en esta farsa de "democracia". Y que nos ha traído alto costo social.

Resumiendo: Veinte años de políticas neoliberales primero, y luego sobre todo del TLCAN, dañaron a México. El país pasó de tener un escaso desarrollo de su economía, y de ser un país que luchaba por desenvolverla, a uno ya sin economía propia, pues se la apropiaron y la dominan las transnacionales. Pasó, por otra parte, de un país con grandes injusticias, donde el pueblo luchaba por resolverlas y ganaba victorias y lograba avances, a uno en el que el pueblo ha sido maniatado en sus luchas. Más aun, se le han impuesto retrocesos brutales en sus niveles de vida y de equidad social. Pasó de un país con grandes rezagos en materia de democracia, que avanzaba de modo penoso en este campo, a uno con falsa democracia, de relumbrón, que encubre una real dictadura del capital transnacional. También pasó de un país semidependiente, que luchaba por su plena autonomía frente al imperialismo yanqui, a uno subordinado del todo. De un país que tenía su propia política exterior, independiente y solidaria, y que se atrevía a decirle que no al imperialismo en muchas de sus pretensiones, a uno que se adelanta a adivinar los deseos del amo y se afana en complacerlo. Este es el espejo en el que pueden verse los pueblos hermanos de Nuestra América. Muy lamentable la visión, por cierto, pero verdadera.

El ALCA y el papel del gobierno de México.


Se avecina una hora de grandes batallas. El imperialismo, por un lado, echará mano de todo para salirse con la suya, para aplastarnos. Los pueblos de la región estamos obligados a una defensa firme y eficaz. Cada quién habrá de definirse en estas luchas, de uno u otro lado. No habrá espacios para la neutralidad.

Así las cosas, ¿qué pueden esperar del actual gobierno de México los pueblos hermanos de Nuestra América? Conviene aclararlo, porque el asunto se presta a confusión. Y Washington la fomenta, porque se beneficia de ella.

En México, desde la llegada de Vicente Fox a la presidencia, las políticas neoliberales no sólo continuaron sino que se profundizaron. No podía ser de otra manera. Tanto el perfil clasista del individuo como la fuerza política a la que pertenece aseguraban que así habría de ser. En efecto, Vicente Fox surgió de una familia de la burguesía rural más atrasada desde el punto de vista de las ideas y, por lo mismo, más reaccionaria. Por su formación escolar y, sobre todo, profesional quedó imbuido de la filosofía del servicio a las empresas transnacionales. Su vida activa ha estado ligada a la refresquera Cocacola Company, de la que llegó a ser gerente regional para América Latina.

Su partido, el derechista Partido Acción Nacional, PAN, fue fundado a finales de la década de los treinta por enviados de la Falange española y del Nazismo alemán. Su tarea era constituir una base para la Quinta Columna que propiciaría, según sus planes, la toma de México por las fuerzas del Nazifascismo. Eran los tiempos de la fase inicial de la Segunda Guerra Mundial. Desde luego que también participaron en el surgimiento del PAN las fuerzas de la reacción local. Eran también los tiempos en que la Revolución Mexicana estaba en vigoroso ascenso y estas fuerzas querían frenarlo. Pretendían acabar con la reforma agraria y con las grandes nacionalizaciones, como la de la industria petrolera. Les irritaba todo eso. Y también les molestaba la firmeza ante el fascismo, ideología que profesaban con calor. El presidente era Lázaro Cárdenas.

El Partido Acción Nacional ha cambiado, es cierto. Los fascistas siguen allí, en sus filas, pero ya no son la corriente principal. Fueron llegando otros grupos, todos de derecha. Uno importante, desde sus inicios, fue el de la burguesía financiera. A éste perteneció el patriarca del PAN, don Manuel Gómez Morían. Otro grupo que llegó poco después fue el de los demócrata cristianos, que logró afiliar al PAN a esa internacional en la que todavía forma filas. Y diversos grupos de empresarios, deseosos de defender sus intereses de clase. Elementos de la burguesía rural, molestos por la reforma agraria, que aun con titubeos siguió vigente hasta fines de los setenta. De la burguesía urbana, irritados porque los salarios siguieron creciendo en su participación social, hasta esa misma época. Estos aducían que el gobierno era comunista y que no daba las suficientes garantías a sus inversiones. Elementos de la gran burguesía ligada al capital exterior, escandalizados porque se seguían dando las nacionalizaciones. Y sobre todo elementos de las organizaciones empresariales, como la Confederación de Cámaras de Comercio, CONCANACO, que fueron en muchos aspectos la avanzada de los intereses de clase de la gran burguesía reaccionaria en su conjunto. De este último grupo surgió, por ejemplo, Manuel de Jesús Clouthier, a quien Fox reconoce como su guía en materia política. Y representantes del capital transnacional, abogados y gerentes de las grandes empresas yanquis, como el propio Fox.

El PAN, hay que señalarlo, siempre combatió con energía al PRI, hasta el momento de la llegada de los neoliberales. Nunca lo atacó por sus aspectos negativos, que fueron muchos, sino al revés, por los positivos. Siempre lo vio muy a la izquierda. Todo cambió, sin embargo, a partir de los gobiernos de Miguel de la Madrid, Carlos Salinas de Gortari y Ernesto Zedillo. Entonces ya todo fueron coincidencias, alianzas y reconocimientos. Hasta hoy.

Con esos datos es fácil entender la conducta actual de Fox. Por qué es que ha mostrado tanta actividad para cumplir la tarea que Zedillo dejó pendiente. Sobre todo en cuanto a privatizar las industrias petrolera y eléctrica, entre otras. Así también para llevar adelante una reforma fiscal que aumente y generalice el IVA, inclusive a medicinas y alimentos, que han estado exentos. En fin, para dar continuidad a todas las líneas de gobierno dispuestas por los centros del poder real que están fuera del país. Centros a los que, queda claro, han servido los cuatro, De la Madrid, Salinas, Zedillo y ahora Fox, al margen del partido que los haya postulado o al cual pertenezcan. Y también es fácil entender por qué fue que los grandes capitales apoyaron a Fox. Sobre todo los capitales yanquis y los locales asociados con aquéllos. Aunque precavidos, también tenían una segunda opción: el candidato del PRI, Francisco Labastida, aliado del grupo de Zedillo. Así, pasara lo que pasara, ellos estaban seguros de la continuidad de las políticas que convienen a sus intereses. Nada dejaron al azar.9

Fox se ha caracterizado también por sus frecuentes giras por el mundo. Lleva ocho en siete meses, y las ha hecho en calidad de mercader, ofreciendo en venta al país entero al mejor postor. Por otra parte, ha anunciado el fin de la tradicional política exterior mexicana basada en los principios juaristas de no intervención y autodeterminación de los pueblos. Quiere sustituirla por otra ligada a los proyectos yanquis. Para eso puso como canciller a Jorge G. Castañeda, amigo del senador racista yanqui Jesse Helms. Ejemplo de su "nueva" política exterior es éste: en la Comisión de Derechos Humanos, en Ginebra, trató de negociar con otros gobiernos de la región una moción que sancionara a Cuba por la supuesta violación de los derechos humanos. Para fingir cierta "neutralidad", propuso incluir en el mismo texto la solicitud de que cesara el "embargo". Con esto, es claro que el gobierno de Fox le hacía un gran servicio a Washington. Por fortuna fue vencida la intención. Pero no fue fácil. Sólo una gran presión popular logró frustrar ese propósito, llevando al gobierno de Fox a la abstención. No dio para más. Y eso que fueron muchos los sectores que se pronunciaron solidarios con Cuba y con la no intervención. En ese mismo sentido fue valioso sobre todo el pronunciamiento expreso de las dos cámaras del Parlamento mexicano.

Conclusión: servir a Estados Unidos y a su "amigo personal", George W. Bush, esa es la misión de Fox. A realizarla dedica su esfuerzo, con esmero. Por esa razón es que se ha convertido en uno de los principales activistas a favor del Área de Libre Comercio de las Américas, ALCA. Y para cumplir su cometido llena de elogios el TLCAN, le rinde homenaje a diario. No importa que lo haya firmado por un presidente postulado por el odiado PRI, Carlos Salinas de Gortari, y no el "gobierno del cambio" Y mucho menos que lo haya hecho, como ya se dijo, a espaldas del pueblo.

El Plan Colombia, militar, contrainsurgente, destructor del medio ambiente.

El Plan Colombia amenaza el proceso de paz, la soberanía y la autodeterminación del pueblo colombiano. Significa una abierta intervención de Estados Unidos en los asuntos internos de Colombia10. El documento ha sido difundido con una imagen falsa11. Se le ha querido presentar como si hubiera surgido del gobierno de Andrés Pastrana, pero eso no es verdad. Le fue enviado desde el exterior, desde el Departamento de Estado de Estados Unidos, para ser exactos. Más todavía, el texto le fue enviado en inglés, sin cuidar siquiera el asunto de la traducción al español. Esto, más que un error, parece ser una muestra de prepotencia. Otro dato, el Plan Colombia primero fue aprobado por el Congreso de Estados Unidos, antes que lo conociera su homólogo de Colombia. Ni siquiera se guardaron las formas.

Al Plan Colombia lo han querido presentar además como un proyecto para combatir el narcotráfico, pero eso también es falso. Tanto en el gobierno como en el ejército, pero sobre todo entre los paramilitares están los vínculos con las mafias de traficantes. Por los circuitos del capital financiero internacional se mueven torrentes de recursos sucios. El Citibank y la gran mayoría de las instituciones de la banca lavan dinero y lo incorporan en tales torrentes. De otro modo, el sistema capitalista actual se colapsaría. Estados Unidos en primer término12. Por eso, no es el "narco" lo que Estados Unidos ni el Plan Colombia combaten. Le declaran la guerra, eso sí, a la guerrilla, porque no quieren admitir que libere al pueblo de la sumisión colonial. Porque este es un plan de guerra contrainsurgente. Y también le declaran la guerra a las comunidades campesinas. Porque el Plan Colombia es antisocial y excluyente, como toda la filosofía neoliberal.

La guerrilla no quiere la guerra, aspira a la paz. A una paz digna. A una sociedad libre, que viva con equidad. Aspira al progreso y al bienestar. Por eso ha impulsado por todas las vías la negociación en busca de la paz. Para construirla entre los colombianos, sin injerencia del exterior13. El Plan Colombia tiende a reventar la posibilidad de negociación. A cerrar la vía de la paz. Pretende aplastar a la guerrilla y dinamitar los anhelos del pueblo. El imperialismo es así.

Por otra parte, erradicar el cultivo de la hoja de coca en esa región de la Amazonía, si ese fuera el propósito, no exigiría que se lancen químicos tóxicos altamente destructivos del entorno ecológico y dañinos para la vida humana, como lo plantea el Plan Colombia.

El asunto es más sencillo. Siendo en su esencia un problema social, debe corregirse con medidas sociales. La miseria es la causa de que los campesinos pobres cultiven la hoja de coca con medios rudimentarios, por cierto. Si se les proponen cultivos alternativos que les permitan ganar el sustento, las comunidades lo aceptarán de buen grado. Es más, ya antes se habían dedicado a cultivos de otro tipo. Pero los precios del mercado fueron quebrados por las transnacionales. Y los campesinos pobres ya no pudieron vivir. Esta es parte de la tragedia de la economía de "libre" mercado a la que nos vienen condenando.
Y eso, la sustitución de cultivos fue lo que propuso Manuel Marulanda, en vez del Plan Colombia. En efecto, el legendario comandante Tirofijo de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, FARC, así lo planteó en la audiencia pública internacional sobre el tema realizada en San Vicente del Caguán. Esto implicaría invertir en la atención de necesidades sociales, señaló. En todo caso, de haber recursos de origen externo, deberían tener un destino como ese. Al revés, el Plan Colombia destina millones de dólares en armamentos, batallones, y guerra química y bacteriológica. Y todo esto amenaza con destruir el equilibrio ecológico de la Amazonía, que es el principal pulmón del mundo y, por lo mismo, se la ha declarado patrimonio de la humanidad. Por eso, el Plan Colombia atenta contra toda la región y, más todavía, contra todo el planeta y toda la humanidad.

El Plan Colombia, como ya se dijo, surgió de Estados Unidos y obedece a la estrategia de ese país. Al hecho de que dentro de su proyecto de tomar a todo el continente en sus manos por la vía del ALCA, no cabe la existencia de la guerrilla en parte alguna. Por eso le es urgente aplastar a la revolución.

El Plan Colombia, sin embargo, no se reduce al espacio de dentro de las fronteras de ese país. Va mucho más allá. Abarca la región andina en su conjunto. La razón de este carácter regional tiene varios componentes. Por una parte, radica en la situación de efervescencia social y política que se vive en Ecuador, Perú y Bolivia. Washington ve con recelo la perspectiva de grandes estallidos sociales y la posible maduración de procesos revolucionarios en esos pueblos hermanos. Y alarmado quiere bloquearlos por la vía de la militarización y la represión. Pero también le irrita lo que sucede en Venezuela. Su revolución pacífica bolivariana que devuelve al pueblo el derecho de construir su propio destino tampoco cabe en el proyecto yanqui de dominio y apropiación de todo el continente. Y por eso también endereza la amenaza bélica del Plan Colombia contra este otro hermano del sur.

El Plan Colombia tiene, por último, un elemento disuasivo más general. Tiene una especie de amenaza a todos nosotros, a todos los pueblos de Nuestra América. Es el garrote que blande el imperialismo para intimidarnos. Quiere advertir que en cualquier lugar del continente o de las islas donde los pueblos no agachen la cabeza, donde surja la revolución, ellos estarán listos para aplastarla sin recato. El Plan Colombia es sobre todo el eslabón violento de todo este plan yanqui de anexión.

El Plan Puebla Panamá, PPP, y el nuevo papel subimperialista asignado al gobierno de México.

Otro eslabón del proyecto de subordinación continental por los yanquis lo es el llamado Plan Puebla Panamá, PPP. Igual que en los demás casos ya comentados, existe una imagen pública que se quiere mostrar amable, distinta de sus verdaderos fines.

El origen del PPP. En este caso, lo primero que salta a la vista es que fue lanzado por el que en ese tiempo era presidente electo Vicente Fox, antes de su toma de posesión, durante su primera gira por Centroamérica, como si fuera una iniciativa suya, original. No hay tal, sin embargo. Dicho plan no se inició con Fox, "el gobierno del cambio", sino que ya se le venía trabajando en los tiempos de Ernesto Zedillo. Queda claro que en esto como en todas las demás cosas que importan no hay cambio alguno. Pero, lo que es más significativo, tampoco está el origen de este proyecto en el sexenio de Zedillo. ¿De dónde viene, entonces? Del Banco Mundial. Allí es donde fue fraguado. Y tiene sus raíces más profundas en el secular proyecto de dominio regional y "seguridad nacional" de la Casa Blanca y el State Department. Desde estas instancias les fue suministrado tanto a Zedillo como a Fox, en su momento.

El nuevo subimperialismo mexicano. Sin embargo, por razones de estrategia los autores del plan han decidido no aparecer en público. Prefieren no dar la cara y poner al frente a Vicente Fox, el "amigo de Bush". Le han asignado el papel protagónico central en este asunto. Lo van convirtiendo en una especie de virrey o capataz para toda esta región. Tal parece que quieren aprovechar la experiencia gerencial de Fox en la Cocacola Company, que también fue regional. Y su disposición para jugar un papel de comparsa del imperialismo, un rol subimperialista con el que ahora se quiere etiquetar a México. Y esto es paradójico y ofensivo, sobre todo por tratarse de un país que en otros tiempos se distinguió por su firme solidaridad con las luchas antiimperialistas de nuestros pueblos hermanos. Aquí recibimos con los brazos abiertos a las varias oleadas de luchadores exiliados, hasta antes de la llegada de los neoliberales al gobierno.

La conexión entre el PPP y el Plan Colombia. El Plan Puebla Panamá se complementa con el Plan Colombia en términos económicos y de geopolítica. Y hasta físicamente, puesto que ambos se conectan. Se trata, a través de estos dos instrumentos, de correr la frontera yanqui desde el Río Bravo hasta la región andina.

Las diferencias. Pero tienen sus diferencias. El Plan Puebla Panamá no pone el acento en lo bélico sino en lo comercial. Esto porque las condiciones de la zona son distintas. No existe por ahora la efervescente situación de Perú, Ecuador y Bolivia. No hay aquí un proceso en marcha como el de la República Bolivariana de Venezuela. Y no están las FARC. No hay un pueblo en armas ni una guerrilla revolucionaria a la que les sea urgente aplastar. En la región hay injusticias graves, miseria, abusos, riqueza en pocas manos. Y un muy valioso potencial de experiencia en la lucha tanto por la vía armada como la pacífica, que encarnan cuadros fogueados y organizaciones con bases numerosas. Son los casos, por ejemplo, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, FMLN, en El Salvador, del Frente Sandinista de Liberación Nacional, FSLN, en Nicaragua, de la Unión Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG, pero por hoy están inmersas en la lucha electoral. El conflicto de Chiapas, muy difundido, no les merece un tratamiento semejante. No lo toman en cuenta. Le dan más bien el trato que tipificó el canciller de Fox, Jorge G. Castañeda: "a una guerra de mentiras le opondremos una paz de mentiras". El PPP tiene, con respecto del Plan Colombia, diferencias en el método pero identidad en el fin.

El PPP, su primera prioridad. El PPP, según lo presentan sus impulsores visibles, viene a ser un paraíso para los grandes capitales del mundo. Y así lo ofrecen14. El plan tiene sobre todo un carácter gestor de la inversión privada. Esta es su primera prioridad y así lo reconoce el documento base. Para tal fin promoverá obras de infraestructura, con cargo a recursos públicos. Esta es la segunda prioridad. Los gastos fuertes y no rentables deben correr a cargo de los gobiernos de la región y los beneficios han de ser para los capitalistas particulares, tal como lo establece la esencia de este régimen social -el régimen capitalista-, sobre todo en esta versión neoliberal que es brutal en muy alto grado. Y como tercera prioridad se propone llevar a cabo acciones que tiendan a garantizar la seguridad jurídica de los inversionistas y sus bienes.

Correr la frontera desde el Río Bravo hasta la región andina. Es un hecho conocido que la mitad más al norte del territorio de México ya se ha llenado de maquiladoras. Lo que ahora se les propone a los capitalistas yanquis y de otras partes es la otra mitad, situada al sur y sureste. "Se quieren reducir los contrastes entre el norte y el sur de México", se dice en el documento base de modo sibilino. Y también dice que se quiere "darle una nueva dinámica económica a la región". Extensa región, por cierto, que abarca nueve estados de la República Mexicana, Puebla, Veracruz, Guerrero, Oaxaca, Chiapas, Tabasco, Campeche, Yucatán y Quintana Roo. Su población en conjunto es de 28 millones de habitantes. Y en el paquete se incluyen siete naciones enteras, Guatemala, Belice, Nicaragua, Honduras, El Salvador, Costa Rica y Panamá, a las que se da igual tratamiento que a los estados que forman parte del territorio nacional de México. Como si su status jurídico y político fuera igual. No se ha mostrado el menor respecto a la soberanía de estos países hermanos, por parte del gobierno de Fox. Ni siquiera de fingido. La población de la zona llega a 37 millones que, sumada a la del sur y sureste de México harían un mercado de 65 millones de habitantes. Y con la probabilidad de llegar a 92 millones en el año 2025, hacia el cual se hacen las proyecciones.

La gran ventaja, fuerza de trabajo barata. El documento base, oficial del gobierno de México, que más parece un promocional, o un manual de ventas, ofrece una ventaja principal: mano de obra abundante, "con costos competitivos a nivel mundial". Esto se plantea como el principal atractivo. De este modo se ofrece a los capitalistas la oportunidad de aprovecharse de la pobreza extrema de los habitantes de la región, y de que lleven a cabo su explotación al máximo. Se les ofrece por esa vía aumentar su tasa de ganancia. Se les ofrece "hacer buenos negocios", lucrar a costa de los pueblos y los recursos naturales en una zona muy rica en energéticos, petróleo, gas, uranio y corrientes de agua. Y muy rica también por su biodiversidad, que es la segunda mayor, luego de la Amazonía.

Todo lo corrompe, todo lo vuelve mercancía. También hay otras ventajas que ofrece el paquete a quienes quieran comprar y tengan con qué. Como ésta: "posición geográfica privilegiada, localizada entre los tres grandes bloques comerciales (Norteamérica, Europa y Asia)". O como ésta otra: "los procesos de democratización en los países de la región están fortaleciéndose". O ésta más: "acuerdos comerciales de libre comercio entre los países de la región y con otros fuera de la región". O como ésta: "avances en acuerdos de integración entre México y los países centroamericanos en algunas áreas de infraestructura (electricidad y transporte)". Porque todo esto es mercancía, según el punto de vista del capitalismo rapaz. También la posición geográfica, la democracia y la integración.

El papel del BID. Y siguen las mercancías en la oferta del Plan Puebla Panamá a los señores capitalistas. El paquete incluye "posibilidades de financiamiento de proyectos a través de la banca de desarrollo". Porque, en efecto, el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, tiene ya el compromiso de aportar 4 mil millones de dólares. Y otra mercancía atractiva: la "existencia de los puertos de Coatzacoalcos y Salina Cruz (México), con vocación para enlace con el mercado de Estados Unidos, Europa y Asia, y del Puerto Colón (Panamá), con características actuales de competitividad a nivel mundial".

Los energéticos y la biodiversidad. El documento base sigue enumerando otras ventajas para el que compre. Entre ellas de modo destacado la cuestión de los energéticos y la biodiversidad. En esta zona está, dice el texto, el "corredor en construcción entre Chiapas y Matamoros, con ampliación a Guatemala, que podrá comunicar a la región con el mercado estadounidense". Y la "interconexión eléctrica centroamericana en proceso". Y hay además, "recursos naturales abundantes en la región, con extraordinaria biodiversidad (Corredor Biológico Mesoamericano), con posibilidad de prestar servicios ambientales globales vinculados al 'efecto invernadero". Todos estos anuncios se volvieron puntos de acuerdo, en la reciente gira de Fox a Panamá y El Salvador, en junio de 2001. Y los firmaron los presidentes. Igual que ocurrió en Québec. Pero aquí no hubo un Hugo Chávez que pusiera la dignidad por delante.

En el capitalismo todo tiene precio. En la página Web del PPP se anuncian también: "cualidades únicas a nivel mundial para el turismo ecológico y cultural de calidad". "Suelo abundante y con calidad competitiva a nivel mundial". "Multiculturalismo y riqueza de usos y costumbres tradicionales de las etnias, para enriquecer la creatividad regional". Lo dicho, en el sistema capitalista todo es mercancía. Todo puede ser comprado y vendido. Todo tiene precio. Ya lo había explicado Marx desde hace más de siglo y medio.

El PPP, los documentos discretos. Todo lo anterior se dice tal cual en el documento oficial del gobierno de México que, como se dijo, está redactado para vender. Pero existen otros textos también surgidos de las oficinas de los cercanos colaboradores de Fox. El Enfoque regional, tomos 1 y 2, y el Enfoque ejecutivo, por ejemplo. Estos textos fueron elaborados por el llamado "equipo de transición" del presidente Fox15 entre julio y noviembre de 2000. Se trata de versiones adaptadas de los estudios previos hechos en Washington por el Departamento del Tesoro y otras instancias de gobierno, y por el Banco Mundial. Y otro documento más, el Programa de los 100 días del PPP, fechado en enero de 2001, ya con Fox en pleno ejercicio. Estos documentos hablan de lo mismo pero son mucho más francos y explícitos, quizá porque a diferencia del texto oficial, estos otros no son para vender. Porque, en efecto, un gobierno de empresarios, según ha definido Fox al suyo, produce promocionales publicitarios o manuales de ventas en calidad de documentos oficiales, porque entiende que su tarea es la de vender al país. Y en este caso, vender también a otros países, nuestros vecinos. Aunque al salir a luz y volverse polémico el tema, ahora el gobierno de Fox les niega validez oficial a estos otros textos porque le enredan la mercadotecnia. Sin embargo no ha podido negar su autoría ni su autenticidad.16
Y desde luego, al Plan Puebla Panamá se le vincula con otros proyectos del Banco Mundial y de otras instancias del imperialismo, como el de privatizar el petróleo y la energía eléctrica en México. De este tema hablaremos a continuación.

El Pacto energético de América del Norte.

La pugna por el petróleo mexicano viene de tiempo atrás. Empresas extranjeras se apoderaron de esta riqueza natural a causa de la conducta entreguista del régimen del general Porfirio Díaz. El viejo soldado de la lucha contra la invasión francesa devino en dictador. Pero eso no fue lo peor, sino el hecho de que se convirtió en instrumento al servicio de la expansión imperialista del capital extranjero, a costa de la Nación. Igual que los neoliberales de hoy.

La necesidad de recuperar el dominio del petróleo para la Nación fue uno de los asuntos centrales que se le plantearon a las fuerzas avanzadas de principios del siglo XX. Por eso fue que al triunfo de la Revolución Mexicana este tema obtuvo la atención del Constituyente de 1917. Estuvo presente, en concreto, al debatirse el artículo 27, junto con otro tema también toral, el de la Reforma Agraria. Y esto fue así porque ambos se ligaban a una cuestión de fondo, la cuestión de la propiedad y, en particular, la propiedad privada. ¿Debía ser ésta considerada en la nueva norma como un derecho natural e inalienable de la persona humana, tal y como reza un principio básico de la filosofía burguesa? ¿La propiedad privada debería ser el elemento supremo en el nuevo derecho mexicano? O bien, ¿debería la propiedad tener una definición de otro carácter, más bien vinculada a un interés superior? Dentro de este debate se comprendía, desde luego, la propiedad de los yacimientos de hidrocarburos. Y también la propiedad de las tierras. De la forma en que se resolviera dependería el tratamiento que se pudiera dar al asunto del petróleo en manos de empresas extranjeras. Pero también, por otro lado, al tema de la Reforma Agraria, que era una demanda urgente de los campesinos y una exigencia concreta de la Revolución.

La anterior Constitución, del año de 1857, sólo decía al respecto en su artículo 23 que la propiedad es "inviolable". Se daba por sentado que de lo que allí se hablaba era de la propiedad privada, pues no se concebía la existencia de ningún otro tipo de propiedad. Se trataba, claro está, de un texto que era en su esencia acorde con las tesis liberales. La nueva, en cambio, se alejó del criterio burgués. Ya desde la iniciativa de Carranza, no obstante el carácter moderado de la corriente que éste encarnaba, propuso al Congreso este texto: "La propiedad de tierras y aguas comprendidas dentro de los límites del territorio nacional, corresponde originalmente a la Nación..."17 Y dejó a la propiedad privada en un segundo plano, en calidad de mera concesión que otorga el Estado. Y más en concreto, sobre el tema que nos ocupa, el texto también fue claro. Planteó lo siguiente: "Corresponde a la Nación el dominio directo de todos los minerales [...] el petróleo y todos los carburos de hidrógeno sólidos, líquidos o gaseosos". El dictamen recogió esos mismos criterios y los llevó al pleno, el cual los aprobó18. Todavía hoy esos textos están vigentes, por cierto, a pesar de las reformas regresivas que se han hecho en los últimos años. Por eso es que los elementos más negativos hacen campaña por una nueva Constitución para México. Quieren dar marcha atrás a ésta y a otras normas avanzadas que conserva la actual. Les estorban a los neoliberales para consumar su proyecto entreguista.

Tan luego se aprobó esta norma empezó una nueva fase de la lucha. Las empresas petroleras y sus gobiernos quisieron desconocer su legitimidad. Incluso hicieron todo lo que pudieron para revertirla. Hubo cínicos actos injerencistas con ese fin. Intentaron golpes de fuerza, asonadas y revueltas. Ejercieron presiones de todo tipo sobre los nuevos gobiernos mexicanos. Querían aprovechar la debilidad de éstos, sobre todo a causa de que la economía nacional estaba casi destruida luego de una larga y cruenta lucha armada. La derecha local, como siempre ocurre, actuó en franca alianza con esas fuerzas externas. Y si bien no lograron que se derogara la norma constitucional, sí pudieron evitar que se promulgara la Ley reglamentaria en materia del petróleo durante mucho tiempo. Con ello evitaban la plena vigencia de lo establecido en la Ley suprema.

Es claro que toda esta batalla lo era en esencia por la soberanía nacional. Era ésta la que estaba en entredicho. ¿Tenía la Nación mexicana el derecho de legislar de manera libre y soberana o tenía que actuar sumisa ante poderes externos? ¿Podía o no disponer de sus propios recursos? Esto era el centro del debate. Y esto mismo lo es hoy todavía, por cierto. Aunque no siempre lo abordan con franqueza los partidarios de la sumisión a los intereses del capital transnacional. A veces prefieren darle la vuelta, recurrir a subterfugios. Evitan dar la cara.

Veintiún años después, en 1938, vino a culminar la nueva etapa de la lucha, que se inició al aprobarse la Constitución, en 1917. Hasta entonces pudieron ser derrotadas las empresas petroleras y todas las fuerzas que estaban de su lado. Este fue un logro de la expropiación y la nacionalización de la industria petrolera, que decretó el presidente Lázaro Cárdenas. En esta larga lucha, al final victoriosa, la clase obrera fue el actor fundamental. Y el estratega central fue un dirigente obrero, pensador y político revolucionario, Vicente Lombardo Toledano.19

Y de inmediato se inició otra etapa de lucha más, ahora en defensa del petróleo, que desde entonces han querido retomar en sus manos las transnacionales. Nunca han cejado en ese intento. Sin embargo, en los años recientes han agudizado su ofensiva. Sobre todo a raíz de que han madurado varios factores. Estos son, entre otros, los siguientes:

En el mundo: a) La ausencia de alguna fuerza que contrapese a la del imperialismo. b) La expansión del capitalismo neoliberal a la que llamaron "globalización". c) La crisis general del sistema capitalista, en proceso de agudización. d) La lucha feroz que se da entre los tres bloques regionales del capitalismo que encabezan las principales potencias imperialistas, Japón, Alemania y Estados Unidos.

En Estados Unidos: a) La llamada crisis de los energéticos. b) La declinación de sus reservas. c) Las crecientes dificultades que tienen para acceder con libertad a los yacimientos del Golfo Pérsico. d) Las limitaciones que enfrentan para manipular los precios en el mercado mundial, a su gusto, como en otros tiempos. e) El regreso a la Casa Blanca de la alianza entre los monopolios petroleros y el complejo militar industrial, grupos a los que sirve el Partido Republicano en general y, en particular, la familia Bush.

En lo regional, en Nuestra América: a) La conducta digna del presidente Hugo Chávez Frías, que les hace perder la perspectiva de seguir obteniendo el petróleo venezolano sin condiciones. b) El éxito que lograron en cuanto a su proyecto de llevar a la presidencia de México a un elemento que les sea incondicional, más todavía que los tres anteriores: Vicente Fox.

Todos estos factores se conjugan hoy, cuando Washington ha lanzado esta nueva fase de su agresión contra todos nuestros países. Esta, a la que han dado por nombre Área de Libre Comercio para las Américas.
Algunas expresiones de la nueva ofensiva para apoderase del petróleo mexicano son éstas:

Primera. Bush, en su país, ha hablado en repetidas ocasiones del tema de la crisis de los energéticos. Ha dicho que frente a ese problema Estados Unidos no puede seguir dependiendo del extranjero, porque eso es incierto. Que en lo sucesivo "debemos depender de nuestro propio petróleo", expresión en la que incluye el que no es de su país, sino de México. En concreto, el 20 de marzo dijo que "el gas que se encuentre en México es hemisférico...". Y añadió que "una buena política de energía es una que entienda que tenemos energía en nuestro hemisferio". Por su parte Spencer Abraham, secretario de Energía de Bush, agregó que "el acceso a la energía es el cimiento de nuestra seguridad nacional".

Segunda. Al concluir los trabajos de la tercera Cumbre de las Américas, en Québec, los jefes de gobiernos de los tres países integrantes del TLCAN dieron una noticia aparte. En efecto, de modo paralelo al arranque del ALCA, Chretien, Bush y Fox anunciaron el inicio formal de los trabajos para conformar un pacto o acuerdo trilateral de cooperación energética. Dijeron que, en este ámbito, es evidente que las tres economías se complementan, dado que Estados Unidos es un importador neto de hidrocarburos y energía eléctrica, mientras que Canadá y México son exportadores.

Tercera. Ya antes, en la reunión que sostuvieron George W. Bush y Vicente Fox en el rancho de éste, en San Cristóbal, Guanajuato, México, en diciembre de 2000, ambos se habían referido al asunto. Y Bush había declarado que éste es prioritario para su gobierno. Lo cierto es que Bush quiere tener el petróleo mexicano en sus manos y bajo su control. Es parte de su negocio personal y familiar, como también del de Dick Cheney, el vicepresidente. Pero más importante todavía, no quiere depender al respecto de la OPEP.

Cuarta. George Baker, directivo de la empresa yanqui México Energy Intelligence, dijo que Bush podría ofrecer fondos a México para convertir a PEMEX en la mejor empresa petrolera del mundo. Cínico el tipo, dijo que "por supuesto, esa tendría que ser una propuesta del presidente Fox", dado que no correspondía tal planteamiento público a Bush. Cheney, por su parte, declaró que México debe generar más gas natural para exportarlo a Estados Unidos.20

Quinta. Fox, durante su campaña como candidato a la presidencia, en varias ocasiones tocó el tema de la energía eléctrica y el petróleo. Las primeras veces habló con franqueza de que su gobierno privatizaría ambas industrias, dado que el Estado ha demostrado su ineptitud y corrupción al manejarlas. Pero cuando vio que había un rechazo a esa propuesta en la mayoría de la población, cambió su discurso al respecto. No para romper con su compromiso inicial, sino para adaptar lo que decía al auditorio con el que se encontrara. Frente a públicos populares, se declaraba en contra de privatizar, pero cuando hablaba con empresarios, sobre todo extranjeros, insistía en su proyecto original. Aunque también empezó a hacer un juego de palabras que no ha abandonado hasta hoy. Dice que está en contra de privatizar, pero que es urgente que se "abran estas industrias al capital privado, sobre todo el extranjero". En sus giras al exterior éste ha sido el tema dominante, sobre todo en zonas de alto desarrollo capitalista. La promesa de "abrir" los energéticos a la inversión. Y el llamado a que fluyan ya los capitales a ese rentable negocio21. La campaña de Fox, por cierto, fue dispendiosa y contó con recursos financieros excesivos. El hecho fue notorio, por lo que se le denunció por violar los topes de gastos que fijan las leyes mexicanas. Y por recibir recursos del extranjero, lo que está prohibido de modo expreso. Y corrió la especie de que la parte medular de tales recursos vinieron de las transnacionales del petróleo, que le daban pleno respaldo, puesto que era su hombre. No obstante, los órganos encargados de estos asuntos, que están en manos de la derecha, hicieron caso omiso de tales denuncias.

Sexta. El Banco Mundial, BM, hace tiempo que dio línea al respecto. México debe eliminar barreras que estorban los flujos de capital privado en el área de la energía, ha dicho. Y ha insistido en que no existe "razón válida" para mantener el monopolio de PEMEX.

Séptima. Entre los compromisos que estableció el gobierno anterior, de Ernesto Zedillo, con el Fondo Monetario Internacional, FMI, también figuraron éstos. En particular, el de privatizar la energía eléctrica. Así se comprometió cuando negoció y obtuvo el apoyo de gran magnitud, cincuenta mil millones de dólares, para hacer frente a la crisis de los llamados "errores de diciembre". Esto fue a inicios de 1995. Por eso, Zedillo buscó que el Congreso le aprobara reformar la Constitución en la materia, el artículo 27. Pero no lo logró. La movilización popular fue decisiva, al grado de que Zedillo no tuvo el apoyo ni aun de su propio partido, el PRI.

Octava. Fox, sin embargo, ha retomado el tema y ya hace campaña muy activa para que se apruebe lo que llama "apertura al capital privado" de la industria eléctrica. Esto a pesar de que no ha enviado su propia iniciativa al Congreso. Aduce que es un requisito para que México avance hacia una economía del "primer mundo". Añade que él es un "presidente legítimo", puesto que derrotó al PRI, y que por eso tiene autoridad para exigir que se le apoye en propuestas como ésa. Que él no quiso ser presidente "para que todo siguiera igual", para que el país siguiera "hundido en la mediocridad".

Novena. El presidente de la Cámara Americana de Comercio, Thomas Donohue, exigió en un acto público a Fox y al Congreso mexicano que abandonen "obsoletas preocupaciones" sobre la soberanía, con respecto de la inversión privada externa en energéticos. Y amenazó directo: "si no, los capitales se van a ir a otro lado". Fox estaba allí, presente. ¿Cuál fue su respuesta? Le dijo que su función, como gobernante, "es asegurar que ustedes tengan éxito. No estorbar, porque sabemos bien que los empleos, el desarrollo económico, el crecimiento, la generación de riqueza la hacen ustedes, que han invertido en el país". Esta es la talla del señor Fox. ¿Tiene algo que ver, acaso, con México, con su soberanía y con su pueblo?

Comentario final.

La nueva fase de la ofensiva del imperialismo yanqui está en marcha. La definición de anexionista que hizo de ella el comandante Fidel Castro, es justa. Vienen por todo. Su instrumento central es el Acuerdo de libre Comercio de las Américas, ALCA. Pero tiene otros mecanismos. El Plan Colombia, muy peligroso para todos sobre todo por sus componentes militar y de destrucción del medio ambiente. El Plan Puebla Panamá, tan ingerencista como el citado antes, y que pone en venta todo, energéticos, biodiversidad, pueblos, culturas, valores. El Pacto Energético de América del Norte, con alto valor para la estrategia geopolítica de los yanquis, y que pretende la total capitulación de México. La amenaza es brutal. Pocos momentos de nuestra historia han sido tan dramáticos como los que hoy vivimos.

Frente a esta circunstancia, los pueblos de América Latina y Caribeña estamos obligados ahora a dar un salto histórico en defensa propia. La hora de la lucha a fondo, sin titubeos, ha llegado. Nuestra supervivencia y libertad están en juego. Y la herencia de nuestros próceres. Tenemos que hacer frente a la amenaza y revertir la tendencia. Tenemos el deber de dejar a las nuevas generaciones una América Nuestra libre y soberana. Para lograrlo, lo primero es que podamos comprender la magnitud del riesgo, que no nos dejemos confundir, porque en este "arte" tienen experiencia y probada habilidad el imperialismo y la derecha. Y luego, que tengamos la capacidad de unir esfuerzos y de articular acciones. Para ambas tareas el tiempo es corto. La hoja de la guillotina está al caer.

1 De los treinta y cuatro jefes de gobierno asistentes, sólo el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías, supo estar a la altura de su responsabilidad histórica. Fue el único, en efecto, que dejó constancia de su desacuerdo con la llamada cláusula democrática que exalta la llamada democracia representativa como un valor superior, y la pone como condición de pertenencia al ALCA; y también dejó constancia de que en el caso de Venezuela será el pueblo quien, en un plebiscito, diga la última palabra sobre el ingreso o no de ese país. Su conducta contrastó con la de los demás asistentes, dócil frente a Bush. Cuba no fue invitada, como tampoco lo ha sido a las dos cumbres anteriores, esto como parte de la política segregacionista de los yanquis contra ese pueblo hermano en represalia porque ejerce su autodeterminación a plenitud.

2 La información oficial sobre el ALCA que está disponible y que, por cierto, no toca las cuestiones de esencia, puede consultarse en la página web http://www.ftaa-alca.org/

3 Para ampliar las fuentes de examen crítico fundamentado sobre el ALCA se recomienda ver Urbina Santos y Carmen Chinas, El ALCA como estrategia de subordinación. También Diez razones para decirle no al ALCA, documento de la Central de Trabajadores Argentinos. Es recomendable asimismo la Declaración de la segunda cumbre de los pueblos de las Américas, ¡No al ALCA! ¡Otra América es posible!, fechada en Québec, Canadá, el 19 de abril pasado. Los tres documentos se pueden consultar en la página web del Partido Popular Socialista de México, http://www.geocities.com/ppsmexico/alca/. Otros trabajos valiosos pueden hallarse en la página web http://www.noalalca.org/castellano/analisis.shtml/ del Instituto de Investigaciones Pedagógicas Marina Vilte de la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina.

4 Castro Fidel. Evitemos la anexión, discurso pronunciado el 1º de mayo en la Plaza de la Revolución, en La Habana. Publicado en este mismo número de Teoría y Práctica.

5 La información oficial sobre el TLCAN puede consultarse en la página web http://www.sec-tlcan-mex.org/spanish/nafta/ y otras varias afines e inmediatas.

6 Para un análisis más amplio con respecto de los efectos del TLCAN sobre el pueblo de México, ver Campos Vega, Juan, "El mercado externo, parte medular de la estrategia de integración subordinada de la economía mexicana al imperialismo", en Teoría y práctica número 3, septiembre de 2000, pp. 5-12. También es de recomendarse el trabajo del intelectual cubano, doctor en ciencias económicas y director del Centro de Investigaciones sobre la Economía Mundial, que con el título de "ALCA: proyecto de integración entre el tiburón y las sardinas" se publica en la página web del Partido Popular Socialista de México, http://www.geocities.com/ppsmexico/alca/

7 Un tratamiento más amplio sobre este tema se desarrolla en Tovar Montañez, Jorge, "Las maquiladoras en México", en Teoría y práctica, número 1, marzo de 2000, pp. 15-29.

8 Sobre este tema, ver Campos Vega Juan y José Santos Cervantes, "La dictadura de la clase propietaria, esencia de los modernos sistemas democráticos de partidos", en Teoría y Práctica número 4, enero de 2001, pp. 5-25. También resulta muy ilustrativo conocer la experiencia de la República de Argentina al respecto, que se trata en Echegaray, Patricio, "La crisis global del capitalismo y su violento impacto en Argentina", en este mismo número de Teoría y Práctica.

9 Todo esto fue caracterizado de manera oportuna. Ver al respecto "En torno a la sucesión presidencial, manifiesto del Partido Popular Socialista al pueblo de México", en Teoría y Práctica número 2, junio de 2000, pp. 69-71, y "Falso que el PPS apoye al candidato del PRI", entrevista hecha por el colectivo de reporteros de la revista Debate Legislativo al Secretario General del PPS, Cuauhtémoc Amezcua Dromundo, y publicada en el número 22 de dicha revista, en mayo de 2000, reproducida en el número 2 de Teoría y práctica, pp. 5-7.

10 Ver la "Declaración de la segunda reunión de partidos y organizaciones revolucionarias de América Latina", en Teoría y práctica, número 3, septiembre de 2000.

11 La información oficial sobre el Plan Colombia puede consultarse en la siguiente página web del Departamento de Estado de Estados Unidos http://www.usinfo.state.gov/espanol/colombia/. El texto íntegro del documento oficial también fue publicado por la revista Utopías, del Partido Comunista de España, número 186, Vol. IV, 2000, pp. 13-36.

12 Para mayor información sobre este asunto, ver Petras, James, "Dinero negro: fundamento del crecimiento y del imperio de los Estados Unidos", en Correos para la emancipación, Año III, Número 86, 2 de mayo de 2001.

13 Ver al respecto, Calarcá, Marco León, "La bandera de la paz sigue siendo del movimiento popular y revolucionario colombiano", en Teoría y práctica, número 5, abril de 2001, pp. 42-49. Ver también la página web de las FARC, http://www.farc-ep.org/.

14 La información oficial que está disponible sobre el Plan Puebla Panamá puede encontrarse en el llamado documento base, en la página web del gobierno de México. Hay que decir, sin embargo, que se trata de un documento breve, esquemático e inútil para sustentar un estudio serio. Su estructura es la típica de una presentación comercial, como la que utilizan los vendedores de cualquier tipo de mercancía. Nada tiene que ver con un documento económico y social. http://www.ppp.presidencia.gob.mx.

15 Fue el grupo de colaboradores cercanos a Fox y de toda su confianza que prepararon todo lo necesario para su posterior toma de posesión del cargo presidencial, una especie de gabinete previo. Por cierto, la gran mayoría de sus integrantes luego fueron ratificados.

16 El prestigiado periodista Carlos Fazio publicó en La jornada un amplio reportaje sobre el Plan Puebla Panamá en el que da cuenta de varias de las indiscreciones de los documentos citados. Ver La Jornada, 28 de mayo de 2001, pp. 10-11.

17 Para acceder a una amplia recopilación sobre este tema, ver Derechos del pueblo mexicano. México a través de sus constituciones. Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. México. Cuarta edición, 1994. Tomo IV.

18 Forman parte todavía hoy del artículo 27 constitucional vigente, ello a pesar de las varias reformas regresivas que han introducido los neoliberales.

19 Ver Amezcua Dromundo, Cuauhtémoc, "Soberanía y petróleo", en Teoría y práctica, número 5, abril de 2001. Para acceder a fuentes de primera mano sobre la larga lucha por el rescate y defensa del petróleo mexicano, ver Lombardo Toledano, Vicente, Defensa del petróleo. México. Centro de Estudios Filosóficos, Políticos y Sociales VLT. 2000.

20 Ver Fazio, Carlos. "La norteamericanización energética, viejo proyecto geoestratégico de EU", en La Jornada, 12 de mayo de 2001, pp. 12-13.

21 El Congreso mexicano ha aprobado varias veces mociones de censura al presidente Fox, porque anda ofreciendo en venta lo que no es suyo e incluso está protegido por la Constitución. Fox, cínico, hace caso omiso y atribuye tales llamados de atención a conductas obsoletas de la época del estatismo, del populismo y del paternalismo autoritario, anteriores a la democratización.

   
 
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