|
Familiares
de los caídos;
Combatientes de Playa Girón;
Compatriotas:
Hace
tres días conmemoramos la proclamación del carácter
socialista de la Revolución, y rendimos tributo a los jóvenes
artilleros caídos en combate al repeler el cobarde y sorpresivo
ataque de aviones pertenecientes al gobierno de Estados Unidos,
disfrazados con los colores de la aviación cubana. Hoy conmemoramos
la aplastante victoria de las fuerzas revolucionarias y la primera
derrota del imperialismo en América.
El
hecho de que Playa Girón cayera en nuestras manos 66 horas
después que los exploradores de la fuerza invasora pisaran
las costas de nuestra Patria, demuestra el vigor del fulminante
contraataque a que fueron sometidos los invasores. Se luchó
incesantemente día y noche sin un solo minuto de tregua.
A tres millas de la costa una fuerte escuadra norteamericana, que
incluía un portaaviones e infantería de marina lista
para intervenir, observaba el desarrollo de la contraofensiva revolucionaria,
a tal ritmo que, si recibía la orden de actuar, ya no había
fuerza invasora que apoyar ni pista segura donde un gobierno títere
pudiera aterrizar.
No
hace falta entrar en detalles. En la reciente conferencia titulada
"Girón: 40 años después", se hizo
una descripción bastante pormenorizada de los acontecimientos,
que fue transmitida a todo el pueblo en el espacio de las Mesas
Redondas durante 9 días. Nuevos libros se han escrito y se
continuarán escribiendo. Dos generaciones de cubanos necesitaban
conocer, de la forma más viva y realista posible, acontecimientos
de gran importancia en los que participaron sus padres y abuelos,
o los vivieron muy de cerca.
La
avidez creció en las últimas semanas después
de la conferencia mencionada y al cumplirse la fecha exacta del
40 aniversario. Sin duda, conocer por boca de los que aún
pueden relatar la historia con recuerdos todavía frescos
y los documentos necesarios, no es lo mismo que recibir noticias
a través de los fríos relatos y antiguas estampas
de lo ocurrido, por ejemplo, cuando la toma de La Habana por los
ingleses o la derrota de Napoleón en Waterloo. Después
del triunfo de la Revolución en 1959, ningún hecho
marcó tanto el destino y el futuro de nuestro pueblo como
la batalla de Playa Girón.
El
lunes hablábamos de lo que significó el socialismo
para nuestra Patria como proceso revolucionario que nos ha colocado
en lugar cimero en la historia actual de las naciones latinoamericanas
y caribeñas. Siento especial necesidad en este momento de
recordar e invocar a José Martí. Cuando escribía
su famosa carta inconclusa, confesó que todo lo que hizo
hasta ese día y haría después era para evitar
con la independencia de Cuba que Estados Unidos cayera con una fuerza
más sobre nuestras tierras de América. En ese minuto
no pudo saber que breves horas más tarde moriría.
Y murió físicamente para volver a nacer convertido
en ideas y continuar haciendo lo que dijo que haría, no sólo
impedir a tiempo que Cuba fuese parte de una fuerza que cayera sobre
los pueblos de América, sino para que ella fuese trinchera
de ideas e inexpugnable fortaleza frente al enemigo de los pueblos
latinoamericanos, y cuyos hijos, al servir a su otra Patria que
él llamara Humanidad, sirvieran también a la causa
de muchos otros pueblos del mundo. (Exclamaciones y aplausos).
Su
Revolución, reiniciada el mismo año de su centenario
por quienes de él tuvimos el privilegio de recibir la luz
inspiradora de su infinito patriotismo, venciendo una y otra vez
azarosos reveses y montañas de obstáculos al parecer
insalvables, entró victoriosa en el nuevo milenio.
Al
resistir 42 años de bloqueo y guerra económica, impuestos
por aquella potencia que no pudo apoderarse de Cuba; al soportar
inmutables no sólo sabotajes, terrorismo, intentos de asesinatos
de sus dirigentes, agresiones biológicas, e incluso los riesgos
de una guerra nuclear, sin ceder un ápice de sus principios;
al sufrir 10 años terriblemente duros de período especial,
cuando otros dejaron de cumplir sagrados deberes que como gran privilegio
les había concedido la historia humana; al no vacilar en
seguir adelante cuando se vio sola frente al imperio que Martí
vislumbró, convertido ya en superpotencia hegemónica,
que empleó contra ella todo su poder político, ideológico
y económico para aislar a su pueblo, asfixiarlo y rendirlo
por hambre y enfermedades, Cuba no pudo ser vencida por el poderoso
imperio. (Aplausos y exclamaciones de: "¡Y nunca lo será!").
El
día que arribamos al tercer milenio, el primero de enero
de 2001, a la hora exacta en que comienza cada nuevo año,
también de imborrables recuerdos e insuperable simbolismo
para la Revolución Cubana, asestamos al imperialismo ante
los ojos de América y del mundo su segunda gran derrota.
(Aplausos).
Patria
y Humanidad se han unido inseparablemente, por la historia y para
siempre, en la mente y el corazón del pueblo cubano. (Aplausos).
Tus
ideas, Martí, que en nosotros se han insertado con las de
aquel que, como nos dijiste, por haberse puesto del lado de los
pobres merecía honor, y las del otro gigante que estudió
a fondo y describió con irrebatibles pruebas lo que tú
fuiste el primero en descubrir y llamar imperialismo en el sentido
más moderno del concepto, han demostrado ser mucho más
fuertes que todo el poder del mayor imperio que ha existido jamás.
¡A ti consagramos este 40 aniversario de la primera victoria!
(Exclamaciones). Ante ti juramos luchar hasta la última gota
de sangre por la Patria y por la Humanidad. Ante ti juramos que
los sacrificios de los que cayeron desde La Demajagua hasta Girón,
y de los que dieron sus vidas jóvenes, generosas y nobles
combatiendo en llanos, montañas y pueblos de cualquier rincón
de la Patria chica, o en otras tierras del mundo que reclamaban
el concurso de sus modestos esfuerzos, en lejanos rincones de la
Patria grande, no fueron ni serán en vano. (Exclamaciones
de: "¡Juramos!"). Tampoco fueron ni serán
jamás en vano el sudor y el sacrificio de millones de héroes
anónimos que con su trabajo y esfuerzo han sido capaces de
construir y preservar la Cuba hermosa de hoy, y legar a las futuras
generaciones la Cuba mucho más hermosa de mañana.
(Exclamaciones).
Hoy
recibirán honrosas condecoraciones como Héroes de
la República de Cuba 11 compañeros que han servido
a la Revolución, la Patria y el Socialismo durante más
de 40 años, combatientes o no de Girón, por llevar
consigo cada uno de ellos varios o muchos pedazos de nuestra historia
a lo largo de casi medio siglo, desde el asalto al Cuartel Moncada
el 26 de julio de 1953, hasta hoy 19 de abril de 2001. Nunca lo
pidieron, nunca tal vez lo pensaron, ninguno de ellos conoce que
recibirán tan alto honor, pero queremos condecorarlos aquí,
en este 40 aniversario de la gran victoria, como tributo a todos
los que en aquellos días decisivos supieron luchar y supieron
morir por la vida y el destino de los 11 millones de cubanos que
somos hoy, por los cientos de millones de latinoamericanos y caribeños,
por los miles de millones de seres humanos hoy saqueados y explotados
de países que ayer fueron colonias suministradoras de esclavos,
materias primas y oro, y hoy suministran mano de obra barata y recursos
materiales no renovables bajo el peso insoportable del yugo imperialista.
Prometimos
hablar cosas interesantes relacionadas con la victoria pírrica
o la derrota moral de Estados Unidos en Ginebra. Ayer nuestro pueblo
recibió las primeras noticias. El viernes comenzará
el análisis profundo. Mucho es lo que tendrán que
escuchar el imperio y sus secuaces.
Hoy es un día de gloria que nada ni nadie podrá borrar
de la historia. Recordando la proeza, recordando a los caídos,
recordando a los hijos humildes del pueblo que asestaron un golpe
demoledor al orgullo y prepotencia del imperio, en este lugar sagrado
y lleno de simbolismo no diremos en esta ocasión: Patria
o Muerte, Socialismo o Muerte; digamos en cambio, desde lo más
profundo de nuestros corazones:
¡Viva
la Patria! (Exclamaciones de: "¡Viva!")
¡Viva
el Socialismo! (Exclamaciones de: "¡Viva!")
¡Viva
la Victoria! (Exclamaciones de: "¡Viva!")
(Exclamaciones
de: "¡Viva Fidel!")
(1)
Título de la redacción de Teoría y Práctica.
(2)
Discurso pronunciado por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz,
Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista
de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, con
motivo del 40 aniversario de los combates de Girón y de la
primera gran derrota del imperialismo en América, efectuado
en Playa Girón, el 19 de abril de 2001. "Año
de la Revolución victoriosa en el nuevo milenio". (Versiones
Taquigráficas - Consejo de Estado)
|