El
Partido Comunista de Israel formuló dos declaraciones durante
el mes de diciembre. Primero una del Comité Central, fechada
el día 10, y luego otra, tres días después,
del Buró Político. En ambas se denuncia la criminal
política del gobierno israelí que encabeza Ariel
Sharon, se condena la sangrienta guerra que ha desatado en contra
del pueblo palestino y se llama a la unidad de judíos y
árabes para rescatar la paz y los derechos de los pueblos
de la región. Teoría y Práctica reproduce
ambos textos de manera íntegra a continuación.
¡Hay
que profundizar la lucha conjunta de judíos y árabes
contra la desastrosa política de Sharon!
La
vigésimo novena reunión del Comité Central
del Partido Comunista de Israel que se realizó en la ciudad
de Haifa el pasado 7 de diciembre publicó un llamamiento
a reforzar la lucha conjunta de judíos y árabes frente
a los crecientes peligros que acechan a la paz y a los derechos
de los pueblos en la región.
Asimismo
se condenaron los criminales atentados en los cuales murieron decenas
de ciudadanos israelíes. Estos atentados son contrarios a
los intereses del pueblo palestino e incluso perjudican la lucha
de liberación nacional palestina. Los mismos han sido aprovechados
por Sharon para reforzar la represión política y la
presión militar con el fin de quebrar la Autoridad Nacional
Palestina.
La
administración del presidente Bush, que trata por todos los
medios de aparecer como "neutral" y hasta como "mediadora"
declarando incluso un pretendido apoyo por la causa palestina; está
demostrando su verdadero rostro: apoyo incondicional a Israel y
su criminal política agresiva. El Comité Central también
alerta que el próximo objetivo de los Estados Unidos es Irak.
El presidente Bush y su administración han dado su visto
bueno a los esfuerzos del gobierno de Ariel Sharon para eliminar
a la Autoridad Palestina.
Bush
incluso está tratando de sumar a Egipto y a Jordania en una
verdadera campaña de presiones sobre Yasser Arafat. En estas
circunstancias es imprescindible forjar una posición árabe
única y compartida que actúe contra la administración
norteamericana y presione a Israel para poner fin a su agresión.
El Comité Central resaltó la importancia de la lucha
de los sectores democráticos y pacifistas en Israel que tratan
de cambiar el curso de la desastrosa política del gobierno
Sharon-Peres. Si no se pone fin a los ataques israelíes,
esto se convertirá en una tragedia para los dos pueblos,
el israelí y el palestino, por lo tanto hay que redoblar
el combate político dentro de Israel con el fin de aislar
al gobierno. Sólo una solución política basada
en el reconocimiento del derecho del pueblo palestino a una patria
independiente en los territorios ocupados por Israel en 1967, el
desmantelamiento de todas las implantaciones israelíes y
la transformación de Jerusalén Oriental en la capital
palestina, puede llevar a la paz en Medio Oriente.
El
Comité Central resolvió que todas la regionales y
células del partido organicen en los próximos días
actos de protesta y manifestaciones contra el gobierno y su mortífera
política de ocupación.
El
Partido Comunista de Israel llevará a cabo una campaña
de propaganda para explicar a la opinión pública local
sobre los peligros de un nuevo ataque norteamericano a Irak y por
el levantamiento de las sanciones económicas que han causado
un importante número de víctimas.
Tel-Aviv,
10 de diciembre de 2001.
¡No
a la sangrienta guerra de Sharon! ¡Luchar unidos para salvar
a los pueblos de la tragedia!
El
Buró Político del Partido Comunista de Israel llama
a la opinión publica local e internacional a movilizarse
para evitar la tragedia que se cierne sobre los pueblos de la región
como consecuencia de la guerra desatada por el gobierno encabezado
por Sharon y Peres contra el pueblo palestino y su dirigencia.
El
Partido Comunista de Israel condena firmemente los mortíferos
atentados contra ciudadanos israelíes por comandos suicidas
o artefactos explosivos. El gobierno israelí utiliza fríamente
estos criminales ataques para lanzar una ofensiva sin precedentes
con tanques y aviones ("made in USA") contra las ciudades
palestinas de la Cisjordania y la Franja de Gaza. Más aun,
el gobierno israelí refuerza el bloqueo de los territorios
palestinos con el fin de hambrear a la población local, tratar
de destituir al presidente palestino Yasser Arafat y desintegrar
la Autoridad Nacional Palestina.
Los
acontecimientos de los últimos meses demuestran que el terrorismo
estatal contra la población palestina no aporta mayor seguridad
a la población israelí. Contrariamente a lo propugnado
por el gobierno israelí esta política solo logra acrecentar
la desconfianza entre los pueblos y refuerza a los sectores extremistas
en los pueblos que se oponen a todo tipo de acuerdo.
El
Partido Comunista de Israel alerta que el gobierno israelí
está dispuesto a conquistar todos los territorios palestinos
liberados y enterrar definitivamente lo poco que queda de los acuerdos
de paz. Las intenciones del gobierno israelí son claras:
frenar toda posibilidad de acceder en el futuro a una paz justa,
destruir todas las infraestructuras palestinas e incluso crear las
condiciones para expulsar pobladores palestinos de los territorios
y destruir sus casas y pueblos, con el fin de anexar nuevas tierras
a Israel.
La
administración encabezada por el presidente Bush ha otorgado
el mayor respaldo a esta criminal política y también
tiene su parte de responsabilidad en la implementación de
la misma.
El
Partido Comunista de Israel llama a todos los amantes de la paz,
judíos y árabes, mujeres y hombres, a todas las organizaciones
pacifistas locales, a todas las fuerzas progresistas y de izquierda
en el mundo a desatar una ofensiva para frenar la política
asesina del gobierno encabezado por Sharon y Peres, por el cumplimiento
de todas las decisiones de las Naciones Unidas, para poner fin a
la ocupación israelí y por la creación de un
Estado Palestino soberano e independiente, con Jerusalén
Oriental como capital, que conviva en paz con el Estado de Israel.
¡Basta
de ocupación israelí!
¡Basta de bombardeos y bloqueo!
¡La ocupación es la causa del terror y el derramamiento
de sangre!
¡La ocupación es una tragedia! ¡La paz es la
única solución!
Tel-Aviv, 13 de diciembre de 2001
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